5 errores del BLW

lunes, 30 de enero de 2017



Cada día son más los padres que quieren ofrecerles a sus bebés una alimentación complementaria libre de papillas, donde sean ellos mismo, los bebés, lo que decidan cuánto y qué comer en cada ocasión.

Sin embargo, estos padres todavía no constituyen la norma, lo habitual en nuestra sociedad. Por eso los que deciden optar por este tipo de alimentación, pueden sentirse solos o criticados en su entorno.

Para solucionar este problema, muchos buscan información en la red y apoyos en una tribu virtual. ¡Menos mal que existe Internet! Gracias a ella, podemos conectar con gente con nuestra misma forma de criar y no sentirnos tan aislados ni “raros”.

Pero a veces, le red es un arma de doble filo: podemos interpretar la información que nos ofrecen de una manera equivocada y pensar que el BLW es simplemente darle comida entera al bebé y punto.

Esto puede dar lugar a varios errores que he visto en muchos padres y que hacen que no entiendan el BLW y terminen “rindiéndose” y dándole purés o dificultan el proceso, que si se hace de manera natural, debería ser muy fluido.

Cada vez sois más las que me preguntáis dudas acerca del BLW y he visto que las preguntas se repiten. Por eso en el post de hoy os voy a contar los errores más frecuentes que dificultan el proceso de alimentación complementaria.

Tu hijo NO es tuyo

lunes, 23 de enero de 2017



Tu hijo no es tuyo. Así de claro te lo digo.

Cuando algo es tuyo quiere decir que es de tu propiedad y tu hijo no es de tu propiedad.

Aunque uses el mismo adjetivo posesivo para hablar de tu nueva camisa, no significan lo mismo. Cuando hablas de TU ropa, sí estas definiendo que es tuya y, como tal, puedes hacer con ella lo que quieras: ponértela, donarla o incluso romperla. Lo mismo puedes hacer con TUS zapatos, con TU coche o con TU casa. Son tuyos y mientras respetes la libertad de los demás, puedes hacer con ellos lo que quieras.

Pero con los niños no puedes hacer eso, porque no son tuyos. 

Un adjetivo posesivo se define así: Son aquellos que establecen que un ser o una cosa pertenece a alguien o a algo. Creo que es hora de cambiar esta definición porque confunde a algunas personas.

Gente que no deja gatear a sus hijos

lunes, 16 de enero de 2017



Hace ya un par de años, cuando M tenía meses nada más (¡cómo pasa el tiempo!) hicimos una visita a casa de mi tía. Allí, mi tía me hizo una pregunta que me ronda en la cabeza desde entonces.

“¿Gatea? ¿o no le dejas?”

En su momento le dije que sí, que gateaba y ahí quedó la cosa, sin más transcendencia pero la frase se me quedó grabada porque ¿cómo no le iba a dejar gatear? ¿hay gente que no deja gatear a sus hijos? ¿por qué?

Así que, aunque tarde, por si alguien está dudando si el gateo es bueno y encuentra este post, espero que le sirva de ayuda para aclarar las ideas.

No voy a hablar de las bondades del gateo, porque hay bebés que efectivamente no gatean nunca no porque no les dejen sino porque un día se levantan y caminan sin más (mi hermano hizo eso y nunca le prohibieron gatear) sino del hecho de que alguien pueda impedir el libre movimiento de una persona.

Porque sí, los bebés también son personas.

Las prisas: cómo evitarlas

lunes, 9 de enero de 2017



Hace unos años traté a una madre que se quejaba de que su hija siempre se ponía de mal humor por la noche: no quería bañarse, no quería cenar y no quería ponerse el pijama. Cada día era una lucha y ambas estaban agotadas.

Preguntando sobre el tema, la madre se dio cuenta de que a esas horas estaba obsesionada con el reloj, con que la niña se tenía que dormir a las 9:00 porque si no, luego iba a tener mucho sueño a la mañana siguiente y no iba a rendir en el colegio.

Con toda la buena intención, esta madre conseguía el resultado opuesto al que quería: al final su hija siempre se terminaba durmiendo más tarde y lo que es peor, de mal humor con su madre. Y al día siguiente vuelta a empezar.