5 claves para que tu hijo te respete

lunes, 18 de julio de 2016




“No hace caso de nada.”
“Le digo cómo tiene que estudiar para aprobar y nada, es como si quisiera suspender.”
“No respeta la autoridad, ni la mía, ni la de nadie.”

Estas tres frases resumen bastante bien las principales quejas de los padres de adolescentes que parece que se están rebelando contra todo.

La adolescencia puede ser un período desconcertante para todos: padres e hijos, pero hay situaciones que se pueden ver venir con el tiempo.

 “Es que si no me hace caso ahora, cuando tenga 15 ¿qué va a pasar?” 

Este pensamiento ronda en la cabeza de muchos padres de niños que no hacen caso. Les preocupa su autoridad y entienden que si no la imponen de pequeños, de mayores va a ser complicado.

Pues sí y no. Sí es verdad que una buena relación en la infancia contribuye a que haya más probabilidades de que haya buena relación durante la adolescencia pero no es verdad que si cuando son pequeños logras imponerte, cuando sean mayores te van a obedecer más.

Cuando tu hijo es pequeño, es fácil “obligarle” a hacer algo porque tú se lo mandas. Hay muchos trucos que te enseñan como hacerlo que básicamente se resumen en dos: premios y castigos (donde incluyo los gritos y las amenazas).

Los premios y los castigos son muy eficaces a corto plazo, cuando el niño es pequeño ¿pero qué pasa cuando crece? Las pegatinas de colores no sirven así que, o bien subimos la apuesta a: “si apruebas todo te compro un móvil/coche/moto/consola/etc.” o nos hemos quedado sin armas. Lo mismo ocurre con los castigos.

Por eso no soy partidaria de usarlos nunca, porque es como construir una casa con cimientos de barro.

Cuando son pequeños, les podemos imponer nuestra autoridad pero cuando crecen, la autoridad es algo que nos regalan.

El chaval de 14 años que recoge su habitación cuando se lo dicen sus padres, suele ser porque los respeta y decide que hacerles caso es lo mejor para todos. También puede decidir no hacerlo porque no lo cree conveniente, no porque no te respete, pero este es otro tema.


Esto de la autoridad no es algo de todo o nada, hay grados y la adolescencia es un momento en el que suelen hacer menos caso en general.

Llega una edad en que el hacerte caso será una decisión de tu hijo, no tuya. Podrás ponerle los castigos que quieras pero si él no quiere, no hará lo que le pides. Así de claro.

¿Cómo evitar esta situación?

Bueno, nunca podemos estar seguros al 100% de lo que va a pasar en el futuro pero sí es verdad que con premios y castigos en la infancia tenemos más papeletas para que tengamos problemas en la adolescencia.

En definitiva, la base del respeto son unos cimientos sólidos y se construyen a base de:


  • Respeto. No hagas a tu hijo lo que no te gustaría que te hicieran a ti, tenga la edad que tenga.
  • Amor. Dile a tu hijo que le quieres, no esperes a que haga algo bueno para hacerlo. Hazlo porque sí, porque de verdad le quieres.
  • Confianza. Confía en tu hijo y en su capacidad para tomar decisiones.
  • Convivencia. Que las normas que haya en la casa estén orientadas a mantener la armonía entre todos y no sólo a que tu hijo aprenda a obedecer.
  • Libertad. Para expresar los sentimientos. No te burles de tu hijo cuando llora o cuando está jugando.

Podría poner alguno más pero creo que con estos cinco son suficientes para captar la idea.

Lo importante es recordar que la autoridad no es algo que puedas imponer a otro, sino que es un regalo que el otro te hace.


¿Problemas con tus hijos?
Suscríbete y consigue gratis la guía donde explico mi método para encontrar soluciones a los problemas de crianza.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...