3 errores que cometes cuando tu hijo te desobedece

lunes, 13 de junio de 2016


  • No para quieto.
  • No obedece.
  • Arrasa con todo.
  • No escucha.
  • Me protesta por todo.
  • No ordena.
  • Llora todo el tiempo

¿Sigo?

Creo que no hace falta. Son ejemplos que me dan los padres cuando les pido concretar la frase “se porta mal”. Personalmente no me gusta la frase portarse mal/bien por varios motivos:

Confunde. Es una frase poco clara, que para unos puede significar una cosa y para otros, otra completamente diferente. Para muestra, el ejemplo de arriba: para unos portarse mal es no ordenar mientras que para otros el protestar por todo. Diferente a más no poder ¿verdad?.

Incluye sólo un punto de vista. El del adulto, claro. La mayoría de las veces, los niños tienen alguna razón para actuar de esta forma, para ellos es la forma correcta de hacer algo en ese momento, o quizás es la única posibilidad que tienen.

Es un juicio de valor peligroso. Es muy fácil cruzar la línea de “te portas mal” a “eres malo”, que aunque no lo haga explícito el adulto, los niños sí lo hacen. Parafraseando a Forrest Gump: si un tonto es el que hace tonterías, un niño malo es aquel que se porta mal.

Ya sé que este no es el tema principal del post pero quería dejarlo claro antes de empezar. Por favor, deja de decir: “se porta mal”. No es útil, no sirve para comunicar nada y además puede dañar a tu hijo.

Dicho esto, empezamos con el  tema. Cuando tu hijo te desobedece o no te hace caso (llámalo como quieras), puedes cometer tres errores que harán que la situación continúe o incluso empeore.

Error 1: Generalizar

Cuando hablamos de nuestros hijos, es muy fácil que se nos escapen las famosas palabras SIEMPRE o NUNCA: 

  • Siempre se porta mal.
  • Nunca me obedece.
  • Nunca recoge sus juguetes.
  • Siempre tengo que estar detrás de él.

Es un error porque no suele ser verdad. Es muy raro que siempre pase una cosa y nunca la contraria.

De hecho, incluso en los casos más difíciles, se puede encontrar un momento en el pasado en el que no había este problema. Esto en los casos difíciles, lo habitual es que en el presente ya se produzcan errores a esta regla del siempre/nunca.

¿Por qué esto es un error? Pues porque te desespera y te impide ver las alternativas, las excepciones. Te impide ver los momentos en los que no ocurre el problema y éstos son la clave de todo.

Error 2: Dramatizar

“Es que si no lo hace ahora, no lo hará nunca”, “ es que si no se controla con esto, luego no se controlará con nada” o “si con 5 años ya se porta así ¿qué pasará cuando tenga 15”.

Estas frases son un claro ejemplo de lo que yo llamo dramatizar. Dramatizar es utiliza la bola de cristal y hacer predicciones catastróficas para el futuro donde ves a tu hijo como un delincuente porque ahora no quiere recoger sus juguetes.


Créeme que para que ocurra eso, hacen falta muchos más factores, la mayoría de los cuales tú no puedes controlar (siento decírtelo así pero es la verdad).

Dramatizar es un error porque te bloquea a nivel emocional. Te mete miedo y con miedo solucionas peor tus problemas. El miedo es enemigo de la paciencia y la calma, que es lo que se necesita para resolver la mayoría de los problemas de crianza.

Ojo, no estoy diciendo que no haya que pasar de todo ante un comportamiento como pegar o no recoger los juguetes. Es molesto y hay que solucionarlo (o esperar). Preocuparse es positivo porque te lleva a actuar. Dramatizar te paraliza.

Error 3: Tomarlo como algo personal

Cuando tu hijo te pega o te insulta o no te hace caso, un error muy frecuente es que te lo tomes como un ataque hacia ti, que te descalifica como madre o que te quiere menos.

En realidad, suele ser al revés. Un niño se desahoga con quien más confianza tiene, con quien más seguro está de que no va a perder su cariño por “portarse mal”.

Tomar sus reacciones como que te está desafiando, o que no te quiere es un error porque conduce al enfado y al ¿ah sí? ¡Pues y tú más!. Lo que podía quedar en una simple frustración de tu hijo puede llegar a una lucha sin cuartel por ver quién de los dos hace más daño.

Recuerda, tú eres el adulto y tienes que saber que tu hijo dice cosas que en realidad no siente, porque no sabe expresarse de otro modo o porque está probando a ver tu reacción. En serio, no es nada personal.

Hasta aquí el post de hoy. Ahora te toca a ti ¿cuál de estos tres errores cometes más?

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8 comentarios :

  1. Me gusta leer los posts, la verdad es que me da un punto de vista que en muchos casos me
    Es dificil encontrar. Gracias, sigue así! ❤️

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  2. Lo cierto es que es muy fácil caer en estos errores. Habrá que respirar ondo y tener paciencia para intentar no cometerlos.
    Gracias por la ayuda.

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    Respuestas
    1. Y sobre todo, no tener miedo de cometerlos. Si nos presionamos demasiado, hay más probabilidades de que se cumplan estos errores

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  3. Todos!!! los cometo todos y muchas veces al día. A veces me pongo a pensar que la crianza es una habilidad, algunos nacen con ella y a otros nos toca aprenderla a fuerza de práctica... no?
    gracias!

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    Respuestas
    1. Pues piensa que si fuera algo tan complicado, la humanidad se hubiera extinguido hace años. Tranquila, seguro que lo estás haciendo genial :)

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