El secreto de una crianza feliz

lunes, 11 de abril de 2016



No sé qué pensaste que te ibas a encontrar cuando leíste el título de este artículo.

Tal vez piensas que la clave está en el orden y en las rutinas. Es cierto que a algunos niños les gusta tener ciertos hábitos, saber qué va a pasar a continuación...pero a otros no tanto.

La rutina no es la clave.

Entonces piensas que el secreto está en los límites. Te vas a acercando, los límites son importantes pero no dejan de ser un complemento de la crianza, no es lo fundamental .

Los límites tampoco son la clave de una crianza feliz.

¿Podría ser el amor? El amor es algo maravilloso  y prácticamente incondicional cuando hablamos de padres e hijos. Pero el amor es el fin de la crianza, sentirse amados y aprender a amar.  No es un medio, es el fin..

El amor no es la clave.

¿Entonces cuál es el secreto de una crianza feliz?

Lo que de verdad marca la diferencia entre una familia feliz y otra que no, es algo que a veces escasea en algunas personas, pero que se puede trabajar y hacer crecer.

Es algo con lo que podemos establecer límites y rutinas sin dejar de transmitir amor.

Se trata de nada más y nada menos que del sentido del humor en general y de la risa en particular.

¿Qué aporta el sentido del humor?

Flexibilidad. Las personas con sentido del humor tienen una mente más flexible y se adaptan más fácilmente a los cambios. Criar a un niño bajo la rigidez mental sólo trae incomprensión y conflictos.

Inteligencia. Las personas más inteligentes suelen tener mucho sentido del humor. Ser capaz de ver el detalle que marca la diferencia de una situación a otra es importante para calibrar nuestras reacciones.

Optimismo. Reírse ayuda a ver la vida con otras gafas y a no dejarse llevar por el catastrofismo o la derrota. Enseñarle a tu hijo que la vida es bonita y hay mucho donde disfrutar es de las mejores lecciones que puedes impartir.

Imaginación. Para tener sentido del humor hay que tener imaginación. Imaginación para ver alternativas donde nadie más las ve o para inventar historias y bromas que hagan reír. Ambas cualidades van de la mano y cuando una mejora, la otra aumenta también.


La risa: clave de una crianza feliz

La risa cura, relaja y baja las tensiones.  Los niños lo saben y por eso ríen unas 300 veces al día mientras que los adultos sólo lo hacemos unas 25.

¿Y queremos que ellos aprendan de nosotros?

Cuando tu niño se ha hecho daño primero le consuelas  pero cuando ves que no ha sido nada grave, le haces unas cosquillas para que se ría.

El humor le ha curado. Ha desviado su atención del dolor y le ha cambiado la cara. Ha pasado del llanto a la risa. Gracias a esto, su cuerpo libera endorfinas que hacen que se olvide antes de su herida, porque le deja de doler.

Cuando tu hijo no quiere hacer algo que le pides, puedes usar el sentido del humor para rebajar la tensión, dejar el enfrentamiento directo y llegar a un acuerdo.

Si se ríe, tu hijo estará más receptivo a lo que les pidas, dejará de sentirse presionado y es más probable que cumplan con la norma.

Es el clásico ejemplo de la madre que se convierte en helicóptero para llevar a su hijo volando a la cama

El humor ha diluido toda la tensión del momento.

Cuando tu hijo se ríe, es porque se siente seguro y bien consigo mismo y con los que le rodean. Es la mejor forma que tiene de transmitir su amor por los demás.

Si tu niño no está a gusto, no se va a reír. No va a disimular una sonrisa  ante la tía Encarna porque no la conoce. Sólo cuando vea que está cómodo, podrá hacerlo.

El humor transmite amor hacia el otro.

¿Y tú? ¿cuántas veces te vas a reír hoy?


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4 comentarios :

  1. Me gusta. La verdad es que yo noto que me río muchísimo más ahora y casi siempre (y el "casi" quizá sobre) es gracias a mi hijo. Esta etapa (cumple hoy 21 meses) es divertidísima, graciosísima, y la verdad es que soy yo la que le tiene que agradecer a él casi todas mis risas diarias. Él a mí solo algunas, la mayoría de las cosas que le hacen gracia las encuentra él solo :) Me encanta :)

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  2. La verdad no espera encontrarme con esta perspectiva... es que lo sentimos y sabemos, pero los artículos sobre crianza van más enfocados a la paciencia, límites, disciplina (con respeto)... y sí todo ello es válido y necesario, pero cada una de esas acciones debiera estar motivada y acompañada por el amor y la alegría. Sabemos como adultos que la vida es más bella cuando la vivimos con optimismo y alegría. Sentimos como adultos que la risa de nuestros hijos es la hermosa expresión de la alegría en su corazón, por eso nuestro esfuerzo de regalarles momentos felices, de hacer de su infancia la etapa más feliz posible.
    Un excelente artículo.

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    Respuestas
    1. No podemos educar en la empatía si antes no estamos de buen humor. Todos sabemos que cuanto más nos enfadamos, peor es. Por eso, un paso anterior a la empatía es trabajar nuestras emociones para poder educar mejor. Me alegro que te haya gustado.

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