¡Bájate de ahí que te vas a caer!

lunes, 4 de abril de 2016




El otro día una amiga (sin hijos) nos dijo que nos iba a dar una medalla a los padres más tranquilos del año.

Lo que ocurría era que estábamos en el parque y M estaba trepando por unas barras. Se le veía muy concentrado y nosotros no intervenimos. Cuando lo consiguió nos miró con cara de felicidad y celebramos con él su triunfo.

A los 30 segundos se dio cuenta de que no podía bajar por sí mismo y pidió ayuda.

¿La medalla a la tranquilidad? No creo,  yo estaba con el corazón en un puño pero sí es cierto que a partir de ahí me he fijado en lo que le dicen los mayores a los niños en los parques. Un día anoté todas las que escuché para traerlas al post:

  • ¡No te subas ahí que te vas a caer!
  • ¡Pero si tú eres muy pequeña para esto ¿dónde vas que no puedes?
  • Como no te bajes ahora mismo, la abuela te va a dar en el culo.
  • Se sube por las escaleras, no por el tobogán.
  • Eres muy pequeño, no llegas, déjalo.
  • ¡Estás muy alto, te vas a caer!

Esto sólo en un día y sí, cada frase venía de una persona distinta.

6 niños y niñas que les dijeron que no podían, que se iban a hacer daño o que su manera de hacer no estaba bien.

¿Cómo influyen estas frases en nuestros hijos?


Los mismos padres que llevan a su hijo a clases de inglés y de música desde pequeños porque su cerebro “es como una esponja” no se dan cuenta de que la absorción no es selectiva: estas frases también las interiorizan.  Es más, lo harán con mayor facilidad porque vienen de sus figuras de apego y no de un profesor.

Imagínate que tienes un jefe que te dice todo el rato: “Así no, vas mal, hazlo así mejor. Como sigas así, te voy a despedir, no intentes nada nuevo que ya está todo inventado, no eres capaz para asumir este riesgo, déjalo y céntrate en lo tuyo”

¿Cómo te sentirías? Menospreciada, infravalorada y un poco incompetente ¿verdad?

Pues así puede llegar a sentir un niño cuando se le dice: “no puedes”. Lo bueno de los niños es que muchas veces no hacen ni caso y siguen intentándolo hasta que lo consiguen…y en vez de encontrar una sonrisa cómplice en sus padres, encuentran una bronca: ¡bájate de ahí que te vas a caer!

El efecto Pigmalión


Pigmalión fue un rey de Chipre que, en la búsqueda de la mujer ideal, decidió que no existía y esculpió una para sí mismo. Tan bella era la estatua que terminó por enamorarse de ella.

Afrodita, al ver el deseo de Pigmalión, se compadeció de él y convirtió a la estatua en una mujer de verdad, Galatea.

Llamamos efecto Pigmalión a que las expectativas que tiene una persona sobre otra, le influyen de tal manera que al final se convierten en realidad.


Una vez se hizo un experimento con profesores. Se les dijo que sus alumnos habían sido seleccionados en función de su inteligencia, por lo que había una clase de muy inteligentes, otra de inteligencia media y otra de inteligencia inferior.

Por supuesto, los niños habían sido seleccionados al azar.

¿El resultado? Pues la clase que supuestamente era “más inteligente” obtuvo mejores resultados que los menos inteligentes.

La inteligencia de los niños era la misma, lo que variaba eran las expectativas del profesor. Éste animaba a los chicos que creía más listos a hacer las cosas por sí mismos, los desafiaba y los motivaba mientras que en la otra clase, si alguien pedía ayuda, el profesor se lo resolvía sin más.

Si les decimos a nuestros hijos “no puedes, te vas a caer” al final acabaremos teniendo razón pero seguramente sea porque se lo dijimos nosotros al principio.

¿Qué puedes hacer entonces?

Tampoco se trata de dejar al niño solo y sin atención o de presionarle para que haga algo que no puede hacer, no nos vayamos tampoco al otro extremo pero sí puedes cambiar algunas frases.

  • ¡Qué alto estás!
  • ¡Venga, que tú puedes!
  • ¡Y tú solito!
  • ¿Necesitas ayuda?
  • Quieres intentar subir por ahí ¿verdad?

Por supuesto, tienes que vigilar a tu hijo pero si ves que está en un sitió demasiado alto, en vez de gritarle que se baje, puedes ir a acompañarlo y estar atenta por si da un traspiés.

¿Qué opinas? ¿Vas a cambiar la forma en la que le dices las cosas a tu hijo?


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23 comentarios :

  1. Ay Cristina! La cantidad de veces que oigo todas las frases que dices en el parque. Nosotros las evitamos completamente, no sus abuelos que cuando han venido con nosotros no han dejado de decir aquello de "Tú no puedes" o "Te vas a caer" :-(
    Una lucha permanente la nuestra...

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    1. Bueno, piensa que tu opinión cuenta más que la de los abuelos, que para eso eres su madre :)

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  2. Yo tengo claro que toda la autonomía que tiene mi hijo ha sido gracias a que no hemos pronunciado esas frases. Nosotros le animamos a que lo intente y si no lo consigue ahí estamos sus padres para ayudarle. Muy de acuerdo con todo lo que pones en el post. Besos.

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    1. Es verdad, la gente se sorprende de lo que es capaz de hacer un niño de dos años si le dejamos un poco tranquilo :)

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  3. Admito que más de una vez me he tenido que morder la lengua para que no se me escape alguna de esas frases y alguna que otra que me ha traicionado el subconsciente.
    Pero estoy deacuerdo contigo, si nosotros no los apoyamos, quien lo va a hacer?
    Y esa cara de satisfacción cuando consiguen llegar a donde quieren, no tiene precio
    Así que yo sigo peleándome con mis miedos (que no son los suyos) y confiando en su instinto de supervivencia y en su agilidad ;)

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    1. Exacto, nuestros miedos no son los suyos y ¿sabes qué? de momento no se ha caído nunca y sabe pedir ayuda cuando de verdad la necesita

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  4. Yo soy de las que está al lado por si acaso pero animando jaja si le digo que no se confíe pero la ayudo y la motivo, lo del efecto Pigmalión es tan cierto! Hay q pensar en positivo siempre!!

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    1. Claro, una cosa es no desanimar y otra no vigilar. Yo también estoy al lado pero disfrutando como él de su juego.

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  5. Mi hijo normalmente sabe qué es lo que puede y lo que no, y para lo que no puede pide ayuda y para lo que puede no la quiere. Pero hay una cosa que me estresa muchísimo cuando está en un sitio alto: sé que no se va a "tirar" porque sabe que es peligroso, pero tiene la manía de andar hacia atrás... Y ahí sí que se me podría caer. No hago más que repetirle que no ande hacia atrás, porque es peligroso, pero no hay manera. Supongo que tendrá que caerse varias veces para entenderlo, y yo tengo que estar atenta de que cuando se caiga sean caídas seguras... No sé si hay otras personas con este problema, jejeje. Mi idea -no sé si es "cruel"- es ponerle obstáculos en casa cuando ande hacia atrás (en casa también lo hace), para que tenga caídas seguras y aprenda que no es seguro andar hacia atrás porque no ves hacia donde te diriges.

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    1. jajaja, a mí no me parece cruel, es una manera segura de aprender. eso sí ¿te funciona? Ya me contarás

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  6. Yo debo ser la desahogada del parque, la que la deja trepar a lo peligroso como una loca, pero oye ¡que no se ha caído nunca! No será tan torpona mi bichilla y se merece que confíe más en ella.

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    1. Pues parece que vamos a competir por el premio a la paternidad más tranquila XD

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  7. Tienes toda la razón. A veces no nos damos cuenta de lo que decimos y luego de mayores vemos las consecuencias.

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    1. Y no tan de mayores, cuando comienza la época de los miedos (fase natural) ya se distingue al niño que le han dicho que no podía del que no.

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  8. Yo estoy todo el rato a su lado para que suba y baje porque se cree súper bebé y quiere hacer cosas que realmente no puede por su desarrollo a los 24 meses 😂😂😜. Así que se las "hago" yo hasta que va pudiendo y una vez puede pero es muy probable que se estroncie, estoy al lado como rodeándole pero sin tocarle de forma que me dé tiempo a sujetarle si se va a caer. Un par de veces le he hecho algún comentario tipo no puedes, siendo realidad, pero por el perezón de tener que subir sus 14 kilazos jajaja. Y creo que además de por agobio de que se caigan se les suelen decir esas frases por la pereza; es más fácil que hagan lo que estamos seguros de que ya pueden y así no es necesario estar todo el rato al lado, ¿no? Lo de los abuelos menda penita porque yo observo a muchos que es que no alcanzan y parecen agobiados por no poder ayudar físicamente a subir y bajar y asustados porque se caigan.
    Por suerte, como dices, los peques son perseverantes. Me preocupa muchísimo más hacerle esos comentarios en un contexto de aprendizaje de otro tipo de habilidades, con menos ensayo y error o menos atractivas.
    Yo también escribí sobre el efecto Pigmalión. Me parece fascinante.
    Me ha gustado mucho el post.

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    1. Claro, para hacer esto hay que estar a su lado, de pie y vigilando. Es más fácil sentarse en el banco y dirigir desde allí. Es la parte negativa pero por otro lado, se hace ejercicio y una lo pasa bien también :)

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    2. Leyendo esto me acabo de acordar de esa cita de "como no sabían que era imposible, lo hicieron". Buenísima.

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  9. ¡Qué interesante! El efecto Pigmalión me fascina.
    La verdad es que me frustra un poco (indirectamente, claro) cuando escucho esas frases, me parece como cortarle las alas a los pobres peques antes incluso de que sepan que las tienen. Tus alternativas me parecen de lo más acertadas.
    Un gran post, como siempre. ¡Muchas gracias, Cristina!

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    1. Gracias a ti por comentar ;) Es cierto que frustra un poco pero tampoco es plan de ponerte en modo metomentodo.

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  10. Pues yo he usado la de que no se sube por el tobogán, pero no porque crea que no puede o que se va a caer, o porque no le deje investigar, si no porque normalmente los toboganes los usan más niños además de mis hijos, si suben y bajan una y otra vez por el tobogán impiden el flujo y molestan a los demás...

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    1. En ese caso no sería "no se sube por ahí" sino, "ten cuidado que hay otros niños esperando" Es una razón diferente a la que yo escuché porque lo que yo decía era cuando no había niños jugando a lo mismo

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  11. Muy interesante! Sin darnos cuenta quizá hemos usado alguna de esas frases en mas de una ocasión, no necesariamente en el parque, pero ahora intentamos no hacerlo y está más exploradora de sus habilidades físicas. Y cuando me dice que no puede pero es algo a du alcance le digo que su, que confie en ella y que lo intente... eso se lo he dicho siempre.

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