BLW: 10 razones para comenzar

miércoles, 6 de enero de 2016





Me ha costado resumir en 10 puntos todas las ventajas del BLW, pero ahí van las 10 razones por las que el BLW vale pena. Por si alguien está dudando en comenzar a ofrecer sólidos a su hijo desde el principio de la alimentación complementaria.

1. Es cómodo

No hay que preparar una comida diferente, ni hay que hacer un curso de cocina. Si la alimentación habitual de la familia es sana, sólo habrá que hacer pequeñas adaptaciones para adecuar la comida al nivel de desarrollo psicomotor del bebé. Esto que suena muy complicado, en realidad no es más que cortarle la comida de manera que él pueda agarrarla. Punto, ya está.


2. Es barato

Al no tener que hacer una comida diferente, tampoco hay que comprar ingredientes diferentes. Es más, durante los primeros meses, ni siquiera hay que hacer más cantidad de la que hacíais antes, con apartarle un poco de cada plato tendrá de sobra.
Es ahora, a los dos años, cuando ya tenemos que empezar a contar con él a la hora de calcular la cantidad. Hasta ahora, no nos hizo falta.

3. Es fácil

Una alimentación con pocas reglas fáciles de seguir, que casi se reduce a una: ofrecer los alimentos de uno en uno para detectar si hay alguno que le cause alergia. No es necesario pesar los alimentos antes de cocinarlos ni seguir complicados calendarios de introducción de alimentos.
El sentido común es lo que prima en el BLW.


4. Es respetuoso

Respeta el apetito y los ritmos del niño. Es el propio bebé el que decide cuánto y qué comer dentro de una variedad de alimentos que nosotros como padres hemos escogido, claro.
No se le obliga a comer jamás ni se le niega el postre hasta que no se termine la verdura. Porque el postre suele ser igual de sano que la verdura, entonces ¿qué más da que coma una cosa u otra?

5. Es educativo

Tanto para los padres, que aprendemos a alimentarnos de forma más saludable como para los niños que obtienen con la comida, el mejor juguete para desarrollar su psicomotricidad y su vocabulario.

6. Es sano

Que el bebé coma lo mismo que los adultos hace que nos preocupemos más por nuestra propia alimentación (si no quiero que mi hijo coma chocolate a diario, yo tampoco debo hacerlo).
Además, es un sistema que previene la obesidad infantil ya que preserva el sistema de autorregulación del apetito.

7. Es asombroso

Ver a un bebé de 6  meses comerse un plátano es un espectáculo digno de ver. Te hace darte cuenta de lo mucho que subestimamos la capacidad de nuestros hijos de hacer las cosas por ellos mismos.

8. Es preventivo

Además de prevenir la obesidad infantil, también previene otro tipo de problemas como que el niño se niegue a comer sólidos con 4 años y siga tomando purés. Nos evitamos la transición del puré al sólido con lo que también prevenimos ese problema.

9. Es divertido

Ver la cara que pone cuando come algo crujiente, cuando prueba combinaciones imposibles como la pera con filete de ternera o cuando algo realmente le gusta y se ríe de lo mucho que está disfrutando.
La comida debería ser un placer, siempre, sin excepciones.


10. Es genial

Alimentar a nuestro hijo mediante BLW es de las mejores decisiones que hemos tomado como padres. Ahora, con dos años, no vemos más que ventajas. Estoy segura de que nos hemos ahorrado un montón de preocupaciones y disgustos gracias a esta forma de alimentación. Tanto nosotros como M que a día de hoy sigue disfrutando como un loco con la comida.



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9 comentarios :

  1. Suscribo las 10 una por una. Y estoy seguro de que si nos ponemos, sacamos 10 más :-D

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    1. o 20 o 30. Una decisión de la que jamás me arrepentiré :)

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  2. Nosotros todavía tenemos a la Habichuela en el horno (ya por poco tiempo :p) pero nos estamos informando sobre el método porque me llama mucho la atención y de momento gana a los demás. A ver que tal nos desenvolvemos con él ^_^.

    Un abrazo :)

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    1. ¡Enhorabuena y mucho ánimo! Sobre el BLW, os aseguro que para nosotros ha sido la mejor opción posible

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  3. Hola yo apenas empecé con blw mi bebe tiene 6 meses pero el primer dia le di banano y ella se le deslizaba yo se lo sostenia y empezo a roer pero lo botaba ella no comio nada al segundo dia mas animada comio pero hacia como si se estuviera ahogando y se le pusieron los ojos rojos la verdad ya nos dio miedo no se como es para que ella trague sin que se ahogue?

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    1. Lo que te dice Cecilia es cierto, tal vez sea pronto para que coma porque lo que cuentas es el reflejo esxtrusión y hasta que no desaparezca no va a tragar.

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  4. Hace ya once años, cuando intenté darle a mi hija los primeros purés y papillas, ella se negó en redondo (de hecho, jamás consintió que le metiese yo la cuchara en la boca; se lo conté meses más tarde a Carlos González por email y lo contó en su libro "Un regalo para toda la vida" :-)), inicié la alimentación sin papillas guiada, como bien dices, Cristina, por el sentido común, aunque desde luego con muchas inseguridades, que fueron desapareciendo. Por suerte, tenía el "colchón de seguridad" de que la peque seguía tomando teta de día y de noche, y al menos sabía con certeza que recibía todos los nutrientes que necesitaba: es un "colchón" que recomiendo a todos.
    POr otro lado, me gustaría decirle a Yelly que no todos los niños están listos para empezar la alimentación complementaria a la misma edad. Si tu niña todavía no muestra gran interés por la comida, y no digamos si todavía sigue expulsando de la boca lo que no es leche (se llama reflejo de extrusión, y es un mecanismo de defensa contra objetos no comestibles; se pierde cuando ya el bebé necesita otras cosas para alimentarse), entonces no le insistas demasiado ni te agobies. Sigue probando si quieres, sin quitarle el ojo, y un buen día te sorprenderá maravillosamente.

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  5. ¡Ah, y sobre lo de prevenir la obesidad infantil, yo doy gracias al cielo cuando veo a mis hijos decir "no quiero más" de una comida que les chifle, o "esta noche no quiero galletas" (que les vuelven locos) porque nunca les hemos obligado a comer, hacen caso a su estómago y no han aprendido a comer por comer, qué maravilla y qué hermosura; ojalá los adultos fuésemos así todos.

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    1. Muchas gracias por comentar Cecilia y aportar tu experiencia. La verdad es que a mí también me pasa con mi hijo,cuando pensamos que se va a dar un atracón de algo que le gusta y sabe parar cuando está saciado :)

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