27 juegos al aire libre para menores de dos años

lunes, 29 de junio de 2015

En la última revisión a la que fuimos con la nueva pediatra, ésta nos dijo algo que me ha dejado pensando hasta hoy: “Está moreno, se nota que pasa mucho tiempo en la calle”. No lo dijo con ánimo de criticar ni de elogiar, yo creo que fue un comentario neutro sin más repercusión pero me hizo preguntarme: ¿cuánto tiempo es mucho tiempo para estar en la calle?

¿Qué puedes hacer cuando no puedes más?

jueves, 25 de junio de 2015

La semana pasada me rompí, no pude más. Me quedé sin gasolina en el depósito. Después de varias noches durmiendo poco, con dolor cada vez que M quería mamar, sentí que era el momento de dejarlo, de no darle nunca más el pecho.

Ha pasado una semana, sigo durmiendo poco (aunque algo mejor) y sigo queriendo destetarlo pero la diferencia es que ya no estoy desesperada. En este recorrido de varios días he reflexionado acerca de lo que me ha ocurrido y de cómo lo estoy resolviendo.

Desarrollo del niño (0-6 años)

martes, 23 de junio de 2015

Foto de wikipedia
A veces me sorprendo cuando leo a los “clásicos” de la psicología y descubro que las nueva moda de la crianza con apego, ni es una moda ni es nueva sino que ya se decía hace más 70 años ¿en qué momento perdimos el norte?

Erik Erikson (1902-1994) es uno de esos autores clásicos del desarrollo del niño. Erikson fue un psicoanalista alemán que formó parte del círculo íntimo de Freud en Viena hasta 1933 cuando tuvo que huir a EEUU debido al auge del movimiento nazi.

Freud le dio mucha importancia a los primeros años de vida de las personas y decía que la identidad se desarrollaba en esos años y después pocas posibilidades había de cambio. Erikson sin embargo va más allá y cree que la persona se puede desarrollar a lo largo de todo el ciclo vital. Desde mi punto de vista, es un enfoque mucho más sano y más abierto a la mejora: ya no todo depende de tu infancia.

BLW: ventajas para los padres

viernes, 19 de junio de 2015

Soy vaga por naturaleza. Lo reconozco y no me avergüenzo de ello. Siempre estoy buscando la forma más fácil de hacer las cosas y la que me ocupe menos tiempo. Me encanta tener tiempo libre para no hacer nada o “para mis cosas” como dice J. Puede que la maternidad me haya cambiado mucho pero en esto sigo igual, he buscado la forma de criar a M. de la manera más relajada y sencilla posible.

La alimentación de M era una de esas cosas que me traía de cabeza cuando estaba embarazada. La imagen del niño comiendo purés con los alimentos previamente pesados en una báscula no me acababa de encajar en mi cabeza: “tiene que haber una forma más fácil” le decía a J todo el rato. Desde luego, el tema de la batidora estaba descartado: si la sociedad había sobrevivido sin este invento, nosotros también así que yo le decía: “nada de triturar, lo podemos pisar con un tenedor y listo.”

Cómo dar consejos (y que nadie los siga)

miércoles, 17 de junio de 2015

Este mundo de la maternidad se caracteriza por que la gente que pertenece a él le encanta dar consejos. De hecho, incluso no perteneciendo del todo (no todo el mundo es madre o padre pero sí hijo o hija) las personas se sienten muy inclinadas a aconsejar a diestro y siniestro sin importar si los otros han pedido o no esos consejos.

A mí personalmente me encanta, me asombra la capacidad de la gente por querer ayudar y la poca maña que se dan para hacerlo. Porque admitámoslo, un consejo bien dado se suele seguir aunque parezca una locura mientras que otro perfectamente razonable es ignorado por el simple hecho de que nos lo han dicho de una forma que incita directamente a la desobediencia civil.

Dar consejos y conseguir que nadie los siga no es fácil, requiere de un arte especial y cierta habilidad en las relaciones sociales. Parece que hay que nacer con un don especial para ello pero hoy os voy a demostrar que cualquier hijo de vecino puede dominar el noble arte de dar consejos y que nadie los siga. Durante años he estado estudiando cuidadosamente a estos seres que parecían poseer esta capacidad innata para aconsejar sin que nadie los escuche y hoy por fin quiero compartir con vosotros mis resultados, para que todo el mundo pueda poner en práctica este deporte tan nuestro de creernos expertos de todo en tan sólo 5 pasos.


Sobre columpios, césped y paseos

lunes, 15 de junio de 2015

Una tarde de domingo cualquiera, J y yo decidimos que era bueno salir a dar una vuelta para que M se despejase un poco y no nos volviera locos. Teníamos como destino un parque cercano con mucha hierba, hojas, flores y piedras. Al salir de casa, M quiso ir andando ¿por qué no? Al fin y al cabo, salimos para que él estuviera entretenido.

Pues bien, digamos que estuvimos 45 minutos de reloj para recorrer unos 100 metros. ¡La de cosas interesantes que hay en una calle para un bebé! Escalones para sentarse, palomas, agujeritos pequeños en el empedrado, persianas cerradas de los comercios, escaparates, etc. Por supuesto, al final J y yo nos cansamos de estar de pie así que cogimos a M en brazos y en 4 minutos estábamos en el parque donde nosotros nos pudimos sentar y él continuar con sus labores de exploración.

Los juguetes de M: Imanes divertidos de Janod

viernes, 12 de junio de 2015

Debido a mi trabajo y a que quisimos evitarle la guardería a M durante el máximo tiempo posible, yo me desplazo con él dos días a la semana a casa de mis padres. De esta forma yo puedo trabajar mientras ellos le cuidan.

El caso es que en casa de mis padres tenía pocos juguetes así que mi madre fue a la tienda un día y compró dos: los cubos famosos y este puzzle imán de Janod. La caja ponía que era a partir de los 18 meses pero como no somos de hacerle mucho caso a las recomendaciones pues se lo dimo igual.


Ideas para adaptar la casa a un bebé

martes, 9 de junio de 2015

Desde que M empezó a caminar, estuvimos modificando el piso para que él pudiera estar lo más cómodo posible y nosotros vivir con la tranquilidad de que no se va a romper la cabeza si se nos despista un segundo.

Hemos llegado a un punto en el que el otro día pudimos quedarnos J y yo un poquito más en la cama mientras M nos iba trayendo sus imanes (los 24 uno a uno) desde la cocina hasta la habitación. Es verdad que M es Don Prudencio y nunca le hemos visto hacer el cabra así que, como nos dice una amiga: vivimos demasiado tranquilos.

El caso es que algo sí tuvimos que adaptar. Dos palabras: seguridad y autonomía ¿cómo combinarlas de manera apropiada?


Técnicas de relajación para niños

lunes, 8 de junio de 2015

Los niños también necesitan relajarse, eso los padres lo sabemos muy bien. Cuando son bebés (o en transición a niños), intentamos que, cuando llegue una determinada hora, bajar el nivel de actividad, de luz, de ruido. Por norma general, los bebés se relajan con el contacto físico, la succión y el movimiento. Conseguir que un bebé se relaje casi siempre es un paso previo para que se duerma. Hay  muchas maneras de dormir a un bebé y cada familia tiene la suya.

En cambio, cuando crecen, la relajación no siempre implica sueño sino pasar de un estado de mucha activación a otro con una actividad más tranquila. Cuando participaba en un taller de filosofía para niños siempre procuraba terminar las sesiones con unos minutos de “relajación creativa”. A los niños les venía genial para no salir como una moto del taller y los padres me lo agradecían infinito.

BLW: Judías verdes con jamón

viernes, 5 de junio de 2015

Las cenas son el frente de batalla que tenemos en casa desde que J y yo empezamos a vivir juntos. Nos da una pereza horrible cocinar por las noches y muchas veces sobrevivíamos a base de pizzas, embutido o tapas del bar de abajo. Pero desde que M empezó a querer cenar hemos tenido que cambiar los hábitos y ponernos las pilas en este sentido.

Haciendo un esfuerzo sobrehumano tenemos unas cinco o seis ideas de platos rápidos y fáciles de preparar y de comer y además que no manchen demasiado porque M  muchas veces no está para demasiada concentración y nos da una pereza horrible que se manche el pijama y tener que cambiarle (diréis que es mejor que cene antes y luego el pijama pero no, porque luego quiere jugar o dormir directamente y si te pones a cambiarlo, se despeja y es peor. Creedme, lo hemos probado).

Revisión pediatra: 18 meses (con sorpresa final)

miércoles, 3 de junio de 2015

M cumplió 18 meses hace una semana. Año y medio. Ya está en la barrera entre ser un bebé y un niño: él no tiene ninguna duda, es un niño y lo dice bien clarito. A mí me está costando el dejar de verlo como un bebé manejable y tranquilo aunque me gusta el niño en que se está convirtiendo. Mucho más divertido que un recién nacido.

A lo que iba, que una de las cosas que vienen incluidas con el cumple de los 18 meses es la visita de rigor al pediatra. Como ya sabéis los incondicionales, hace unas semanas decidimos despedir a nuestro pediatra así que esta cita iba a ser con alguien nuevo.

Frases que nunca le diré a mi hijo

lunes, 1 de junio de 2015

El típico pensamiento que tienes cuando te enteras de que vas a ser madre es el de: "yo lo haré diferente, nunca le diré esto o lo otro" Como no iba a ser menos, yo también lo tuve. Ser madre te reconecta de alguna manera con tu infancia y recuerdas  tanto los momentos buenos como los malos.

Tras esta reflexión que hice conmigo misma hago aquí el firme propósito de no decirle jamás estas dos frases que os voy a poner a continuación. Claro que seguramente le diré muchas otras que él acabe odiando. Sólo espero que me perdone y que en un futuro las recuerde para que le sirvan por lo menos para escribir un post en su blog (porque yo creo que tendrá un blog).