Yo también tengo niñofobia

lunes, 11 de mayo de 2015

Cuando mis primos empezaron a tener hijos yo tenía unos 12 años. Era la primera vez que veía un bebé de cerca. Me despertaban curiosidad y temor a partes iguales. No sabía cómo cogerlos, ni cómo hablarles ni nada de nada. Me sentía tan incómoda si había un bebé cerca que trataba de evitar cualquier tipo de contacto con ellos. 

Más de una vez cuando estudiaba y viajaba en tren todas las semanas, pensaba ¡Oh, porras! (es que yo era muy educada, hasta de pensamiento) cuando en el asiento de detrás (o en el de enfrente) se sentaban unos padres con sus hijos. Si estaban justo delante, agachaba la cabeza y evitaba todo contacto visual con el menor.

Más adelante, debido a mi profesión, no me quedó más remedio que tener contacto con niños. Empecé a ver que tampoco era para tanto, que me podía manejar bastante bien con ellos e incluso ayudarlos. Pero no llegaba a sentirme del todo cómoda, no era lo mismo que con los adultos. Los niños son diferentes.

Cuando estaba embarazada de M. J. y nos fuimos de vacaciones a Londres y luego a Alemania (sitios varios). Mientras esperábamos en las puertas de embarque nos fijábamos si iba a haber niños en el avión. Si los localizábamos, intentábamos sentarnos los más lejos posible de ellos.

Y así podría continuar con mil anécdotas más, incluida una en la que un niño me mordió (verídico) pero me parece que con esto es suficiente para plantearse lo siguiente ¿Tenía niñofobia? 

Con este post me uno a este carnaval sobre la niñofobia

Seguramente. No es que odiase a los niños, es que les tenía verdadero pánico. En realidad, no sé por qué hablo en pasado porque me sigue ocurriendo. Los niños me molestan porque me hacen sentir incómoda. Es una sensación muy difícil de explicar.  Digamos que cuando se me acerca un niño mi primer impulso es el de salir corriendo y alejarme lo más posible. Soy consciente de que mi rechazo hacia la infancia no es culpa de los niños, es por mí.

Por desgracia, no todo el mundo piensa así y en cuanto perciben que se sienten incómodos, lo achacan al comportamiento del otro: que si hacen ruido, que si lloran, que si manchan, que si huelen mal, etc. Por supuesto, hay gente totalmente impresentable que no es que tengan este problema, es que directamente son gilip**** pero hoy no vamos a hablar de esa gentuza.

Quiero pensar que a la mayoría de la gente le pasa lo que a mí: que los niños nos llevan tan lejos de nuestra zona de confort que ésta se convierte en un punto en el horizonte. Eso asusta mucho.  Los niños no conocen las normas sociales con las que los adultos nos sentimos cómodos los unos con los otros, no conocen las normas que hacen predecible (y por lo tanto seguro) el comportamiento de los demás. Pueden llorar si les sonríes, o puede que te suelten una “bordería” sin venir a cuento o simplemente pueden que hagan preguntas incómodas. Por no hablar de cuando lloran. Escuchar a un niño llorar es algo tan desagradable que enseguida queremos que pare. Y si no podemos porque somos espectadores, entonces instigaremos a los padres con miradas para que hagan algo, lo que sea, pero que pare de llorar. Por eso lo mejor es evitar estar cerca de un niño, por si llora.

Además, para relacionarte con un niño tienes que adaptar no solo tu lenguaje verbal sino que también deberás modificar el lenguaje no verbal: los gestos, la postura, etc. Eso es muy difícil de hacer si uno no está acostumbrado a tratar con niños de manera habitual. Otra razón más para sentirnos incómodos.

Ni que decir tiene que la sociedad no ayuda, no vivimos precisamente en un baby boom, cada vez hay menos niños y estos cada vez se ven menos. Es el pez que se muerde la cola porque ¿sabéis qué es lo que se necesita para superar una fobia? Ni más ni menos que exponerse a lo que nos da miedo. Yo decidí tirarme de cabeza a la piscina y fui madre y ¿sabéis que os digo? Pues que funciona, poco a poco (los de 5 años todavía me dan yuyu), pero funciona. Con esto no quiero decir que le gente se tenga que poner a tener niños como locos pero sí hago un llamamiento a todos los p(m)adres a que salgan a la calle con sus niños, a que vayan a restaurantes, a que viajen, a que, en definitiva, no se escondan. Les tenemos que perder el miedo a esos “pequeños seres.”

Seamos generosos con la sociedad, curémosla de su niñofobia.



38 comentarios :

  1. Me encanta el llamamiento... Podría ser algo así como "Padres, no os escondáis" :-D

    Realmente, todo lo que dices tiene toda la lógica del mundo. Cuando algo nos asusta, lo rechazamos sin pensar en si en nosotros mismo está el mismo rechazo. Lo que dices de que apenas se ven niños tienes toda la razón, desde luego el índice de natalidad está por lo suelos y si a eso le añadimos que los niños pasan la vida en colegio, actividades extraescolares, etc. creo no es tan fácil verles :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja, pues sí, podríamos hacer una iniciativa…que no todo va a ser lactancia materna XD
      J siempre dice que en la calle en Madrid ya no hay niños…menos mal que por aquí no ha llegado esa epidemia de momento

      Eliminar
    2. Depende del barrio y los sitios que frecuentes jeje... Pero sí, en las calles se ven menos niños :-)

      Eliminar
  2. Yo entiendo perfectamente que, si muchas veces ya es un tostón aguantar a los propios, a los ajenos ni te cuento; gritan, dan golpes, se mueven. Pero, a ver, todos hemos sido niños y muchos los tenemos o tendremos y es fundamental que sigan naciendo así que habrá que aguantarse. Sería más fácil si nos pusiéramos en su lugar, si entendiéramos sus necesidades y capacidades porque cuando algo se comprende, es más llevable.
    En fin, que hay que convivir y que a todos nos molestan cosas pero los niños, los niños son el futuro así que bendita molestia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡A mí es que me asustaban antes de que hiciesen nada! El caso es que parece que a veces los niños molestan pero los adultos no, como si fuesen ciudadanos de segunda. Y vale que no pueden votar, pero eso no los convierte en menos personas que un adulto

      Eliminar
  3. Definitivamente, no tienen porqué esconderse. Los niños no me incomodan, soy tan... pava?? tonta?? rara?? loca?? que estoy en una cola para pagar algo, hay un peque o un bebé delante y no paro de poner caras hasta que no se parte de risa; muchas veces las madres me miran sorprendidas (y la gente de alrededor ni te cuento) pero no me importa. O si no, cuando he ido a cenar con algún sobri o sobris, me he puesto a contarle un cuento y ha terminado mi mesa rodeada de crios de la que estaba liando con el dichoso cuento. Claro, los que se incomodan son los adultos que vienen conmigo!!! jajajajajaja
    Los niños no nos "molestan" si no permitimos que nos "molesten" es decir, si voy en tren y hay un bebé llorando y yo estoy leyendo, ¿por qué habría de dejar de leer? su madre o padre se puede ocupar de el y ya está. Creo que se hacen muchos aspavientos hoy en dia con algo que creo es perfectamente normal y maravilloso: los niños pequeños :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja, ojalá hubiese más gente como tú. A mi de verdad que me fascina esa capacidad que tienes de conectar con los niños.
      Y sí, estoy de acuerdo, los niños no molestan

      Eliminar
  4. Como siempre, de acuerdo contigo al 100%. A mí nunca me han molestado los niños, nunca he sido de las que arrugan la nariz cuando pasa uno. Aunque sí me causaban y me causan respeto. Son difíciles de tratar y a veces una se siente un poco tonta ante ellos. Pero me preocupa la falta total de empatía que percibo en tanta gente hacia estos seres pequeñitos (bueno y hacia las personas en general). Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Paula ha definido a la perfección lo que yo sentía con los niños pequeños antes de ser padre. Lo de los impresentables que se quejan porque lloren, jueguen o lo que sea es para darles de comer en otro plato...

      Eliminar
    2. ¡Es que se te pueden ir por cualquier lado y eso a mí me genera una ansiedad que no veas! menos mal que gracias a M me estoy curando, jejeje

      Eliminar
  5. Yo soy de las que siempre sufre cuando un niño llora, pero no por que me molesten si no por que me da pena no entenderlos y no verlos siempre riendo, y ahora con la mía he aprendido que no siempre se puede hacer callar un niño cuando queremos, y que en ciertas ocasiones la solución es dejarla hasta que se le pasa y puedes explicarle las cosas, pero cuando estas fuera de casa solo quieres que pare por no molestar a los demás, y yo por lo menos cometo el error de darle lo que quiere solo por que no moleste, tal vez tendría que pensar mas en nosotras y menos en los demás, al final todos hemos sido niños alguna vez en la vida.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El llanto de un bebé es de los sonidos más desagradables que existen en la naturaleza. Tiene que ser así por razones evolutivas. Es cierto además que a veces actuamos en función de lo que pensarán los demás en vez de lo que creemos que es correcto en ese momento

      Eliminar
  6. Yo me quedo con la frase "que los niños nos llevan tan lejos de nuestra zona de confort " y añado no solo los niños, también los mayores, los minusválidos....todo producto de una sociedad materialista que solo piensa en su confort.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí claro, todo lo que se escape a nuestro control es algo horrible en estos tiempos

      Eliminar
  7. Muy buenas reflexiones, y me uno a niñofobia. En casa mi hijo ha salido a mí y le encanta invitar a sus amigos. Pués aquí la susodicha le dice "de uno en uno, que muchos me hacen bola" y es que no puedo con más de dos (y eso que uno es el mío). Será cuestión de hacer terapia?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que hace falta es una terapia de choque!Pero oye, si con dos puedes, no está nada mal

      Eliminar
  8. Pues creo que también la sufro, yo no es en sí los niños, es más bien a esos padres que si el niño molesta, incordia y demás, pasan del tema como si el tren, el restaurante o cualquier sitio publico fuese el salón de su casa... es normal que un niño sea inquito y quiera investigar, o llore.. pero no veo normal que "moleste" y los padres no hagan nada al respecto. A estos niños sí, mas bien por sus padres, pero no los soporto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El problema está en que lo que para unos es molestar para otros no lo es tanto. Lo mismo que hay padres que no se ocupan de sus hijos, hay gente que es ver un niño y ya tensarse

      Eliminar
  9. Lo que molestan mucha veces ya no son los niños en sí, sino la actitud de los padres. Ese es el problema, creo yo. Besicos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Puede ser, pero no hay que olvidar que últimamente parece que tiene que haber un sitio para niños y otro para adultos (por ejemplo, los parques infantiles). Como si no pudieran compartir el mismo espacio. Y claro, cuando un niño aparece en el lado adulto, la gente se sorprende de su comportamiento (y a veces molesta)

      Eliminar
  10. Si te contara las veces también que nos han mirado mal cuando viajamos en avión, de hecho son los que aún no lo tienen y te hablo de cuando son pequeños, ahora que ya están grandes y como el trayecto ya es familiar lo llevan mejor

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, mi niñofobia era de cuando no tenía hijos, ahora se me va pasando porque entiendo más la situación…y a los niños

      Eliminar
  11. Yo reconozco que hasta que tuve la mía (y me costo decidirme a dar el paso porque no era nada niñera), era de la que le gustaban los sobrinos porque cuanto se ponían un poco pesados se los devolvías a sus padres y ya está. Ahora cuando voy a mi pueblo soy yo la que me llevo a todos al parque pero, la verdad, al segundo día me saturo y necesito un respiro jeje.
    Estoy de acuerdo en que los niños nos quitan de nuestra zona de confort y eso nos satura y que el problema es nuestro no de los niños así que yo he aplicado lo que dices y todos veranos me enfrento a mi niñofobia con mis sobrinos y mi hija en vacaciones, a mi me ha funcionado ;)

    ResponderEliminar
  12. a mi me pasa algo muy raro (que todas dicen que cuando tienes un hijos eso o no pasa o desaparece pero en mi caso no), tengo llantofobia, pero muy especifica porque no es que me moleste el llanto de los peques, pero si yo los estoy cargando y veo cierto dejo de llanto localizo me pongo muy muy nerviosa y lo devuelvo enseguida ¿será que los amo tanto que no me gusta el rechazo? jajajaja
    Y poniendome mas seria es cierto lo mejor para acabar con la niñofobia es exponerse, exponernos, volver a hacer de esta una sociedad incluyente para los niños

    Saludos
    Rosa Calderon
    Aprendiendo a ser Madre

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que el llanto de los niños está preparado para ser muy desagradable. Normal que no quieras tener a un niño que llora en brazos. Nadie quiere (a los padres no nos queda otro remedio, por desgracia). Es cierto lo que dices, los niños deberían formar parte más visible de la sociedad, si no, nunca les perderemos el miedo

      Eliminar
  13. Sinceridad ante todo la que hay en esta entrada. Es lógico y normal tener ese sentimiento porque el tema de que nos hagan estar fuera de nuestra zona de confort asusta y mucho. ¡Valiente reflexión!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay gente a la que le encanta estar con niños. Se manejan genial con ellos, no los sacan de su zona de confort. Realmente siento mucha envidia de esas personas. Muchas gracias por tu comentario :)

      Eliminar
  14. yo he de confesar que era de las que tenían es fobia jajaja , es mas si podía evitarlo mejor y no solo a los niños creo yo mas a los padres según el momento , por que todo depende de los padres y cuan permisivos sean :) pero en fin después de tener a mis bebes , como que ahora entiendo muchas cosas jaja y trato de evitar situaciones ^.^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te ha pasado lo mismo que a mí, el tener a M me curado en parte de esta niñofobia

      Eliminar
  15. Yo pienso que detrás de unos niños que molestan siepre suele haber unos padres/madres quepasan de ellos. Así queme confieso adulto-cónica en este sentido. Con un poco de sentido comůn y de respeto seguro que iban mejor las cosas. Ya nos leemos quepiensanlasmamasd.blogspot.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que ocurre es que lo que para unos es molestia para otros no lo es. Hay gente que ya le molesta que un niño llore. Y eso muchas veces no es culpa de nadie.

      Eliminar
  16. Me ha encantado!! La verdad es que cada vez hay más niñofobia. Yo soy de esas que le encantan los niños, que entienden que lo que quieren es jugar y que se les haga caso. Eso sí, no soporto a los niños, que son algo más mayorcitos y son unos maleducados, porque sus padres pasan de ellos y no le doy la culpa al niño, si no a los padres pasotas.
    Yo siempre pienso que nosotros hemos sido niños, más o menos movidos, pero siempre hemos tenido nuestros momentos de gloria. Así que yo creo que la paciencia que les debemos dar a estos pequeños seres es mayor que a otras personas.

    No soporto ver llorar a un niño y que su madre no lo coja en brazos (o padre). No soporto ver que el niño hace todo lo malo que puede para llamar la atención de los padres. Pero no es que no pueda con ellos, si no con la situación. Cuando he ido a restaurantes me ha dado igual ponerme al lado o detrás de niños. Si no soy yo es otro. ¿Qué más da?
    Cuando conocí a mi marido tenía niñofobia. Escapaba, literalmente, de los sitios donde estaban. No le gustaba que nos sentáramos cerca. Pero poco a poco y viendo que no son aliens, si no pequeñas personitas con necesidades diferentes y que te aportan mucho amor fue cambiando. Ahora es padre y sigue teniendo sus momentos de niñofobia, excepto con su princesa.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Entiendo perfectamente a tu marido, jajaja. Pero parece que la cura funciona ¿no? Así que niñofóbicos del mundo, reproducíos jejeje

      Eliminar
  17. ¡Ay la niñofobia! Escribí sobre este tema uniéndome al carnaval de blogs y de momento debo reconocer que he encontrado empatía por todas partes. La gente mayor ejerce de abueletes de mi bichilla, los jóvenes pasan de nosotros en los sitio públicos porque ellos son más ruidosos y los vecinos fueron padres, pasaron por esto y no tienen queja ninguna. El Pueblucho Infernal es el paraíso para criar churumbeles! Qué paradoja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nosotros tampoco hemos tenido problemas en este sentido con M. Nuestro barrio es bastante amigable con los niños en general. Pero cuando vamos a Madrid, es verdad que notamos la diferencia de trato, sobre todo en el metro o en el tren

      Eliminar
  18. Yo también tenía niñofobia, y apliqué técnica de choque, 3 hijos, jajajajaja
    Eso sí, sigo teniendo niñofobia, me gustan mis hijos y los niños educados, pero si es cierto, que a veces si que me molestan, más que los niños, las actitudes de los padres.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, pues con tres hijos ya se tenía que haber quitado un poquito ¿no? jajaja, Ahora en serio, a veces es verdad que somos los padres los que molestamos con nuestra actitud, llevas toda la razón

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...