Señor pediatra: está usted despedido

miércoles, 13 de mayo de 2015


La semana pasada despedimos a nuestro pediatra. Era una decisión que habíamos tomado hace semanas pero nuestro gen procrastinador hizo que no fuera hasta el viernes pasado que dimos el paso. Primero llamé por teléfono para asegurarme de que eso se podía hacer y qué documentos necesitaba llevar. Sorprendentemente fue todo muy fácil: sin preguntas ni papeleos. Solo con mi tarjeta sanitaria y con la de M. Ya está. Despedido. Y de paso, a la enfermera también. 

Los motivos del despido del pediatra.



El primer día que tuvimos cita con él ya me sonaron las alarmas. El señor pediatra nos citó una frase de Winnicott (no recuerdo cuál exactamente). Llamadme paranoica, pero desconfío de los médicos que leen a psicoanalistas. Sobre todo si esos psicoanalistas manejan conceptos como los de "madre suficientemente buena" o "madre banalmente dedicada" y que ponen toda la responsabilidad de la futura salud mental de los bebés en la madre. En fin, decidí no hacer caso de mi instinto y continuar con él. Al fin y al cabo, no había sido más que una frase inocente.

En la segunda cita yo estaba con problemas de lactancia. Tenía una mastitis de esas que duelen a morir pero no hay inflamación ni nada. Su respuesta: "Si te duele, entonces habría que ir pensando en dejarlo" En aquel momento no dije nada pero ahora que lo pienso: "¿si le voy con un dolor de pierna me diría que habría que pensar en cortarla?" 

Más adelante, hablando con otras madres sobre lo que les hacían a los niños en las revisiones, nos dimos cuenta de que este señor no lo miraba. A ver: le revisaba los testículos, la cadera y ya. Yo no soy muy alarmista pero otros le miraban también los oídos, la vista, preguntaban por cómo estaba en casa, si le notaban algo raro. Este señor nada de nada. Luego entendí por qué: era un pediatra pesocentrista. Si el peso iba bien, no hacía falta nada más.

En una revisión posterior, vimos que M no había subido de peso lo suficiente. Nos mandaron análisis de orina y de sangre. Cuando fuimos a por los resultados estaba una sustituta que nos dijo que M tenía una infección de orina y el hierro bajo. Nos mandó antibióticos y hierro. Le dimos lo primero pero no lo segundo, como ya expliqué aquí.

En la revisión siguiente ya estaba nuestro pediatra favorito otra vez en consulta
. Pesamos y medimos a M. Todo correcto según sus tablas. A otra cosa mariposa. La tragedia se produjo a los 15 meses: M no había engordado "lo suficiente". Entonces empezaron las preguntas ¿Come bien? ¿seguro que come bien? ¿las cinco comidas diarias? 

Inciso: M. tiene días que se pasa todo el rato comiendo, otra cosa no, pero desganado no se le ve.

Empezó a leer la historia en su ordenador: 
- Este niño ha tenido anemia
 Y yo le contesto: 
- No tuvo anemia, tuvo el hierro bajo. 
- Eso lo dirá usted, aquí pone que tuvo anemia ferropénica."
- No lo digo yo, nos lo dijo la pediatra que nos atendió en ese momento.
(…)
- Ah, es verdad, no tuvo anemia. En cualquier caso, le vamos a pedir una analítica de sangre.
- ¿y de orina no? Es que de la otra vez, lo que tuvo fue una infección de orina.
- ¡Este niño no ha tenido nunca una infección de orina!
La situación estaba empezando a ser tan surrealista que no sabía cómo continuar pero insistí en que sí que había tenido o si no, a cuento de qué nos habían recetado antibióticos. En ese momento la enfermera intervino y le mostró donde tenía que mirar para ver lo de la infección. Me dio la razón pero no me dio el volante para el análisis de orina, porque rectificar es de sabios, pero no de médicos.

Inciso: He trabajado en el Sergas y conozco el programa de las historias clínicas. 
Lo prometo, no es tan complicado.

Dio la casualidad que después de esa visita M se puso enfermo. Estuvo varios días con fiebre y ya al quinto día lo llevamos al médico. Pero como no estábamos en casa, lo llevamos al centro de salud de otra ciudad. Allí conocimos a nuestra pediatra perfecta. 

Descartaron infección de orina, otitis, etc. Diagnóstico: gripe corriente y moliente. Tratamiento: Paracetamol si tiene fiebre (no cada 8 horas), mucha teta y comida a su alcance. No forzar nunca a comer. Le pregunté sobre el análisis de sangre que se tenía que hacer al día siguiente y me dijo que no se lo hiciese porque estando enfermo los valores iban a salir alterados. Entonces fue cuando me preguntó que por qué le iban a hacer un análisis. Le conté lo del peso y el hierro. Lo que me dijo me encantó, estuve a punto de pedirle que lo repitiera para grabarlo en el móvil pero para que no me tomase por loca lo memoricé:

"En mis 33 años como pediatra he visto muchas analíticas a niños menores de dos años. En prácticamente todas, salía que el hierro estaba bajo. Hoy en día ya hay mucho hematólogos que no le dan importancia a esto y lo máximo que recetan son lentejas, eso sí, nunca hay que forzar a un niño a comer."

Conclusión: salí de allí con la idea de mudarme de ciudad solo para tener a esta pediatra. Pero bueno, la realidad es otra y lo que sí hicimos fue despedir al nuestro. Todavía no conocemos a la nueva, pero por referencias que tenemos, esperamos que esta sí nos dure.

¿Vosotros estáis contentos con los pediatras de vuestros hijos?


34 comentarios :

  1. Cuando lei el título de la entrada estaba ya deseando seguir y me ha encantado todo lo que dices, ¡Como me identifico! lástima que yo no pude hacer lo mismo en su tiempo, porque aquí como va por Centros de Salud es el que te toque y listo. Mucha suerte con tu nuevo pediatra!

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    1. En el Sergas tienes derecho a la libre elección de especialista así que no te pueden negar si solicitas un cambio. En nuestro centro de salud hay más pediatras así que el trámite fue fácil

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  2. Wow! Qué mala pata también vosotros. Nosotros hemos despedido ya a dos. Sin miramientos. Bye, bye. Muy fan de vustro pediatra "pesocentrista". Nuestra primera pediatra nos dejaba caer perlas en cada visita. Cansados un día, la dejamos. La siguiente resultó estar de baja y entró una suplente que... en fin. Mejor no te cuento. Así que probamos con una tercera y, por el momento, parece que "progresa adecuadamente" :-)

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    1. De momento nos funciona el dicho de "a la tercera, va la vencida" :-D

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    2. Nosotros esperamos que a la segunda ya se termine la historia. Yo me conformo con que no le mande análisis de sangre así por las buenas, no es plato de buen gusto para nadie y sobre todo si no son necesarios

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  3. Cristina creo que la decisión está requetebién tomada porque al final tener confianza en la persona que va a valorar tu estado de salud es vital. Ojalá que la nueva pediatra dé lo que esperáis (y creo que esperamos cualquiera) de una profesional.

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    1. Muchas gracias por el apoyo. Por referencias, sabemos que la que nos ha tocado no es para tirar cohetes pero por lo menos es mucho más sensata y agradable que este señor al que hemos despedido

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  4. Yo estoy contenta porque no se mete en nada, sólo hemos ido a las revisiones rutinarias y aunque la enfermera se encandaliza de algunas cosas, me hace hasta gracia que se sorprenda de que aún tome el pecho o de que le introdujese el huevo haciéndole una tortilla francesa de golpe. Respecto al hierro, y aunque no sea una justificación, es verdad que la mayoría de niños occidentales tienen déficit de hierro y de Vitamina D, nos los explicó el Presidente de Nutrición de la AEP en un blogtrip sobre este tema. Pero vamos, que lo del hierro en el caso de tu pediatra era sólo una gotita más en contra de sus métodos.

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    1. Si la mayoría de los niños tienen el hierro bajo ¿no será que es normal? es lo que me insinuó la pediatra. El hierro en teoría solo se receta en caso de anemia porque tiene bastantes efectos secundarios. M solo tenía el hierro bajo, no anemia. Además no presentaba disminución del apetito ni ningún síntoma que justificase un análisis. Ya le hicimos uno y de verdad que no es nada, nada agradable la situación.

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  5. No me extraña que lo despidierais!! Si es que hay algunos que no sé cómo se pueden dedicar a la medicina... Espero que por lo menos ahora tengáis suerte con el siguiente, ya nos contarás!
    Un beso!

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    1. Muchas gracias, pues sí, a ver si hay suerte con la nueva

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  6. ¡Pues has hecho genial! La mayoría en lugar de hacer eso, cuando no nos gusta el que tenemos lo llevamos a un privado, cosa que no deberíamos. Nosotros la verdad es que con la que nos tocó genial, era del estilo de la que os atendío fuera de tu ciudad, ahora tenemos otra pero, la verdad, como casi no vamos aún no sabemos como es.
    ¡Suerte con la nueva!

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    1. La libre elección de especialista es un derecho del sistema sanitario que poca gente conoce. Nosotros no podemos permitirnos uno privado, y aunque pudiéramos, tampoco lo haríamos porque no me parece justo que por haber tenido mala suerte en la primera elección del pediatra, tengamos que apechugar con él el resto de la vida

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  7. ¡¡Como para no despedirle!! Que por cierto no sabía que se podía... Yo aún no sé que me tocará... Pero espero no toparme con "profesionales" así, seguro que con la nueva os va mucho mejor.

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    1. Pues sí se puede, es un derecho de la sanidad que poca gente conoce: se llama libre elección de especialista. Yo pensaba que el trámite era más complicado pero resulta que no, que es bastante simple

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  8. jajaja vaya que aveces da ganas de decirle a muchos bye bye jaja , por mi parte el pediatra que tenia mi pequeño era genial , no lo medicaba como lo hacen otro que le dan de todoo por un simple fiebre o tos, el queria que cumpliera su proceso, no me puedo quejar era maravilloso , y tenia un trato genial desde el minuto 0 , pero hace poquito me llego la información que lo trasladaban :( ufff que mal , pero bueno la pediatra que tiene ahora es muy maja y esperamos que siga en esa linea :)

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    1. Creo que la que nos va a tocar tampoco es que sea genial pero bueno, es mucho más razonable que este señor así que como esperamos no tener que verla mucho, nos conformamos con un mínimo de sensatez

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  9. Por suerte el que me tocó desde el principio me cayó súper bien y cuando no lo encuentro pido cita con otro que también se lleva bien con mis pequeños, en eso hay que tener suerte y empatía :)

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    1. Menos mal, leyendo vuestros comentarios me doy cuenta de que no todos los pediatras son horribles

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  10. Pues haces muy bien. Nosotros no estamos descontentos con ella. Es una señora bastante pragmática y con pocas florituras y aunque se ve que tiene sus propias ideas y no siempre parecidas a las nuestras, es respetuosa.

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    1. Buenos, es que eso es lo mínimo que le pedimos nosotros, respeto y que nos escuche. A ver qué tal nos va con la nueva

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  11. Pues me parece muy bien! Nosotros "despedimos" a la primera que le tocó (que era para echarle de comer aparte) y nos quedamos tan anchos. Besicos

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  12. Nosotros si que estamos contentos con sus dos pediatras.. La del Centro de salud antes de la primera visita ya nos comentaron que era buenísima.. Y así fue.. Le mira todo, nos pregunta.. Incluso habla con él y le hace tonterías.. Con el del hospital igual.. Aunque no nos explico a fondo lo que era la Esferocitosis, y tuve que "buscarme la vida", es muy atento tambien.. Incluso cuando nos recetaron la Vitamina K, nos dijo que bueno, se la podíamos dar, pero que el a los suyos nunca se la dio y no pasa nada.. Yo supongo que habría que ver los números de ese hierro para intentar entender por que esta médico estaba tan empeñado en la anemia.. Si viese los niveles de Hemoglobina de mi hijo desde que nació... Pero bueno,después del comentario de que "habría que dejarlo" no se puede esperar mucho.. Espero que el cambio sea para mejor! Un beso.

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    1. Pues es una suerte tener una pediatra así…a ver si tenemos suerte con la nueva!

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  13. BRA-VO!!!!! perfecto que lo hiciérais. La verdad es que, por ahora, nosotros estamos contentos con la pediatra. El algo anticuada en algunas cosas, pero hacemos lo que queremos y ella lo respeta. Nos dice lo qué haría ella, pero no que lo tengamos que hacer. En la última revisión, mi marido fue y cuando le preguntó por el peso, porque decía que no había subido nada, nada pero nada de nada. Mi marido le dijo que la niña comía como una lima, que seguía con el pecho de noche. Y por suerte, no nos mandó ni analíticas ni mierdolas, le dijo que siguiera con el pecho cuando quisiese, con la comida y que le añadiéramos algo en la cena, si queríamos, tipo sopa, pero es que la sopa no nos apetece, porque hace calorcito y cuando mami llega a casa, la peque solo ve la teta y tiene ganas de amorrarse a ella, cómo le voy a decir no!!! que tienes sopa!!! jajajajaja, y ella misma le dijo a mi marido que si no nos gustaba, que no lo hiciéramos, porque a la niña se la ve bien y perfecta. Que seguramente, como no para de moverse y hacer monerías, que perdía el peso por ahí, pero que encontraba tan bien a la peque que no le pareció mal que siguieramos haciendo lo que queremos.

    La pediatra que tiene la peque por la seguridad social no nos gusta nada. Pero la enfermera sí. Como solo vamos para las vacunas, decidimos quedarnos con la pediatra, por la enfermera. Y cuando la pediatra viene y nos pregunta si hemos hecho esto o lo otro le decimos a todo que sí, y santas pascuas.

    Saludos

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    1. Pues eso es un lujo de pediatra, por lo menos respeta vuestras decisiones y tiene sentido común. Ojalá la que nos va a tocar sea un poco como la vuestra

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  14. Haces bien. Yo hasta ahor, con poco aumento de peso, todo lo veía bien. Mucha teta, y vida feliz. Mi madre si q huhubiera querido un pediatra q me obligase a darle papillas y análisis para ver q tebia q engordar más jajaja
    Suerte con el nuevo

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    1. Es que M está activo, no para ni un segundo pero tiene comida a su disposición las 24 horas del día y comer, come. A ver si hay suerte con la nueva pediatra...

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  15. Menos mal que lo despidieron! Que inepto!! Hay una anécdota que cuentan siempre en mi flia, hubo un verano cuando era chiquita q tuve muchos vómitos estando de vacaciones, me llevaron a guardias y médicos, cada uno sugieriendo una locura distina, uno me quería operar del apéndice... Resumiendo mi pediatra les dijo a mis papás q me lleven de un colega q vivía cerca de donde estábamos. Lo q tenía era una intoxicación, hice dieta y se solucionó...
    Suerte con el nuevo pediatra!!!

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    1. Buf, a veces es difícil dar con el adecuado, la próxima semana conoceremos a la nueva. A ver qué tal!

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  16. nosotros tb despedimos. Lo del nuestro fue de traca, mi hijo desde q nació con un reflujo horroroso pues como cojia peso el q eran gases, el niño lloraba desconsolado y no había manera de calmarlo, que si era alta demanda, y me tenia dominada. Cuando con la Ac empezó a vomitar primero fruta y después todo y decía q se provocaba el vomito cuando al pobre le salia a chorro, por mas q le suplique q le hiciera pruebas de intolerancia nada, fui a un privado y me dijo q fuera a urgencias y q intentara q me lo metieran en castro porque el de social funciona muy bien , en urgencias le mandan una carta exigiendo que solicite la entrada en castro y el tío no quería hasta q me le dije q o me lo metía o lo denunciaba, al final lo mete conclusión el niño tenía intolerancia a fructosa lactosa sorbitol y todo lo q acabe en gol, para colmo un hipertiroidismo q paso por alto en dos analíticas , vamos un profesional . cambiamos de pediatra. Ahora esta súper controlado por su pediatra gasterologa y la endocrina. Lo que mas me duele es que podríamos haberle ahorrado mucho sufrimiento al peque.

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    1. Buf, pobre niño. Ser pediatra es una profesión en la que como mínimo tienes que tener curiosidad por lo que le pasa y saber escuchar a los padres, que no todos somos unos agonías y cuando nos preocupamos, lo hacemos porque creemos que algo le pasa a nuestro niño

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  17. Hiciste muy, pero que muy bien. El pediatra es una figura importantísima. Yo sí que estoy contenta con la mía y doy gracias por ello, porque hay cada uno...

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    1. No nos arrepentimos, y mucho menos desde que conocimos a la nueva, no hay color

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