¿Entienden los bebés cuando les decimos NO?

lunes, 30 de marzo de 2015

Personajes: M, de 10 meses de edad y, su madre (yo misma)
Escenario: Salón de una casa con cables de por medio
Acción: M gatea por todas partes mientras su madre, está sentada en el sofá esperando a que se haya evaporado el agua de la paella. M se acerca a los cables de la televisión.
Madre (con voz tranquila y sosegada, acompañando las palabras con un gesto de la cabeza): M, eso noooo, los cables nooooo.
M se gira hacia su madre, le sonríe, hace no con la cabeza y vuelve a coger los cables.

¿Os suena esta escena?
Cuando M empezó a gatear descubrió todo un nuevo mundo por descubrir y una de sus mayores fascinaciones fueron los cables de la televisión. En un comentario en un blog (no recuerdo cual) contaba, como madre orgullosa, que M ya entendía el no y dejaba los cables en paz si se lo decías. Lo que no conté es que desde que lo publiqué en el blog, empezó a ignorar esos noes y la escena de arriba se empezó a repetir a diario.
¿Qué tendrán que atraen tanto? ¿Será por esa mirada de asombro?

¿Qué entienden los bebés cuando les decimos que no?

Es una pregunta de difícil respuesta porque para saberlo a ciencia cierta tendríamos que preguntarles a los interesados, con la mala suerte de que no saben hablar todavía. Es más si esperamos a que aprendan a hablar, los tíos van y te dicen que no se acuerdan, aunque les digas que es por el bien de la humanidad.

Así que yo me planteo cuatro hipótesis sobre lo que pueden llegar a entender un bebé cuando se le dice que no:

  1. Entiende que estamos hablando de él. Le gusta que le hablemos y por eso nos sonríe y hasta nos imita el gesto. Cuando terminamos de hablar, él continúa con lo que estaba haciendo.
  2. Entiende que si él se acerca a los cables, sus padres van a jugar con él a mover la cabeza de un lado a otro.
  3. Entiende que tiene que parar, que algo no está haciendo bien pero como no sabe el qué, continúa.
  4. Entiende que los cables son peligrosos y se aparta de ellos.
Viendo esto, creo que pequé de ingenua al pensar que M ya entendía el NO. Lo que yo creo que ocurría es que, al hablar con él, lo despistaba de su objetivo, luego no se acordaba de lo que estaba haciendo y se fijaba en otra cosa, creando la falsa sensación de que había captado el mensaje.

Investigando un poco más, al parecer no es hasta aproximadamente los 15 meses cuando empiezan a estar entre los puntos 3 y 4. Yo diría más bien en el 3 que en el 4, por una razón: el córtex prefrontal.

Luria, el lenguaje y la inhibición de la conducta

Foto de la wikipedia
Luria fue un neuropsicólogo soviético que estudió la importancia que tiene el lenguaje para la regulación de la propia conducta. En concreto se centró en dos tipos de regulación: iniciar una acción o inhibirla.

Los resultados de sus estudios indican que entre los 18 meses y los 3 años solo el habla externa de un adulto puede influir en la reacción del niño. Es decir, a esas edades, el que el niño se  diga a sí mismo "no se muerde" no va a influir en que deje de morder. Como ejemplo el otro día vi a una niña de dos años y medio decir: "no se lame" y lamer a continuación la pata de una mesa.

Además, Luria encontró un fenómeno curioso. Entre las edades antes citadas, lo más habitual es que, si un adulto dice ¡NO! o ¡ALTO!, el niño haga exactamente aquello que se le está prohibiendo. Es más, el hecho de decírselo parecía que impulsaba la acción, como si el habla del adulto actuase de disparador.

Más adelante se explica este fenómeno diciendo que el córtex prefrontal, que es el encargado de la regulación de nuestra conducta y de que nos "portemos bien", es muy inmaduro a esas edades (algunas investigaciones recientes apuntan a que no para de cambiar hasta los 30 o 40 años de vida, para que os hagáis una idea).

¿Qué podemos hacer para que nuestros hijos no metan los dedos en el enchufe?

Pues al principio de poco valen las lecciones sobre el funcionamiento de la electricidad y los peligros que entraña para nuestro cuerpo, lo mejor es decir que no, dar una explicación de una o dos palabras (para que vaya calando) y despistar con otra cosa.

Ojo, estoy hablando de las veces que es necesario decir que no. Para que el NO surta efecto tiene que ser usado solo para las ocasiones importantes, que son aquellas en las que el niño (u otra persona) corren riesgo de lastimarse.

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31 comentarios :

  1. Jajjaja yo también tenía la sensación de que Vikingo entendía el no a la perfección, hasta que me pasó como a ti con M y comprendí que simplemente "paraba esa acción" al dirigirme a él. Nosotros utilizamos el PARA cuando hay algo que no debe hacer pero que tampoco es nada grave y el NO solo para cosas que por nada del mundo mundial puede tocar o hacer ya que corre peligro. Ciertamente según van creciendo te das cuenta de que las palabras comienzan a tomar el significado que tienen, y no es de extrañar que cuando les decimos "eso no se toca" como buenos exploradores del mundo quieran saber por que. Un besazo!

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    1. si es que somos unas ilusas…está genial eso de tener dos palabras para decir lo mismo, para evitar que una "se gaste" si la usamos demasiado y pierda su eficacia

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  2. Muy interesante e importante lo que cuentas en esta entrada. Al final la experiencia que se va adquiriendo es un grado y que lo compartas ayuda, y mucho. Un abrazo!

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    1. ¡Gracias! Con los meses una va haciendo callo y ya no se engaña fácilmente, pero todavía me queda mucho por aprender

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  3. Lo que yo creo es que los niños tienen afán de conocimiento, de explorar el mundo y es lo que les pide el cuerpo. No conciben el peligro de lo desconocido, asi que todo les parece un juego. ¿Cómo atajar estas conductas? Si detectas el peligro, adelántate. Compra tapaenchufes. Después, si insiste en ir a tocar lo que no debe, la estrategia es despistarlo. Yo le ofrecería algo más divertido, que llame más la atención, y lo llevaría a otro lugar más interesante, o cantar, jugar con él. :) Aún son pequeños para entender un No. ¡Saludos!

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    1. Es lo que yo digo al final: hay bajar las veces que decimos que NO porque, por una parte, no lo entienden y por otra, cuando lo entiendan, no te van a hacer caso

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    2. Yo reservaría el NO para lo importante, y para más edad. Ahora, es innecesario, y además, si no hay peligro, para que vamos a amargarlos? que se ensucien, jueguen, experimenten.. yo digo que para eso se ha inventado la lavadora...

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    3. Yo reservaría el NO para lo importante, y para más edad. Ahora, es innecesario, y además, si no hay peligro, para que vamos a amargarlos? que se ensucien, jueguen, experimenten.. yo digo que para eso se ha inventado la lavadora...

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    4. jajaja, totalmente de acuerdo, nada que añadir

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  4. Muy de acuerdo con lo que dices de usar el NO cuando realmente es necesario, por causa mayor. Nosotros intentamos evitarlo todas las veces que no es algo peligroso y hacemos como dices, intentar despistar a Mara con otras cosas. A veces se hace difícil pero no nos gusta estar todo el rato con el No en la boca. Genial post. Besos.

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    1. Yo últimamente lo que hago antes de decir que no es pensar ¿qué pasa si le dejo? si la respuesta es: que se desordena todo, que se va a mojar o algo similar, le dejo hacer. Así aprovecho mientras está entretenido para hacer yo mis cosas jejejeje

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  5. A mi me ha pasado con Víctor lo de que dice lo contrario a lo que hace. "No pegues a mamá" lo dice él mientras levanta el brazo para arrearme un guantazo. Y es que lo único que hace es repetir lo que le digo en esas situaciones pero no lo llega a "interiorizar" como se supone que debería :P

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    1. Es una fase que necesitan muchos niños para autorregular su propia conducta, digamos que primero el habla tiene que ser externa y luego ya va en forma de pensamiento.

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  6. Jajaja somos todas iguales!! Yo también pensé que lo entendía pero ya ni caso... Pero me guardo la explicación para papaleon porque el se piensa que entiende y que es cosa de que es un "tozudo". Por cierto ¿Qué tendrán los cables??

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    1. Es que a veces pensamos que entienden más de lo que parece porque tendemos a pensar como adultos, no como niños (lógico, ya que somos adultos todos).
      Ay, los cables nos traen por el camino de la amargura, a ver cuando pasa esa fase..

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  7. Mis sobris se rien con el "no" y siguen con lo mismo que estaban haciendo. De hecho uno aprendió a ponerse de pie (hace un par de meses) para alcanzar al enchufe. El muy caradura llamó a mi hermana para que lo mirara: mamiii!!! nooo!!! mientras se reia.

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    1. Es que para ellos cualquier interacción con el adulto es como un juego, y piensas que el NO forma parte de las reglas.

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  8. Es un constante aprendizaje, pero ahora en los tiempos que corren los niños ya no son como los de antes, mi primer hijo no tenia toda la picardia que tiene mi pequeño, nunca me dio unas contestaciones que me dejaban pensando este cuantos años tiene , si apenas son 5 y ya me esta debatiendo las cosas , ¡¡ ohh dioss !! , y el No es como una invitación a seguir haciendo lo que tanto tememos , así que es una guerra perdida jajaja

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    1. Eso dicen mis padres, que a los niños antes no se les estimulaba tanto. Es que había más y no había más y no tenían tiempo para todos. Ahora, como los niños son un bien escaso, pues se les atiende mucho más

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  9. Tienes mucha razón con lo del no, sobre todo te das cuenta de que lo utilizas mucho cuando ves que lo responde a todo lo que le dices. Nosotros también intentábamos no decírselo mucho pero, no se porque, al principio nos salía por inercia, sobre todo a mi, aunque lo fuimos corrigiendo.

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    1. Esa es otra, de repente M empezó a decir que No a todo, por ahora va por días. Lo que hacemos es respetar su No en la medida de lo posible para que vea que el No "funciona"

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  10. Pues yo es desde hace poco que veo que sí lo entiende con bastante más precisión. Al menos él ya lo utiliza con más propiedad (cuando no quiere algo agita la cabeza negando con energía). Estoy de acuerdo en que no hay que abusar del no, pero no creo que haya que obsesionarse con ello. Creo que es importante que ellos nos vean también decirles no cuando hacen algo que nos molesta (tirarte del pelo, romper algo o ese tipo de cosas). De lo contrario ¿Cómo van a aprender ellos a decir que no cuando no quieren algo o algo les molesta? Otra cosa es que la actitud de los padres debe ser lo más relajada posible y no enloquecer cada vez que un niño rompa algo (por su buena salud mental más que nada).

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    1. ¡Claro que hay que decirles que no! Sobre todo en las situaciones que comentas (cuando hacen daño o corren ellos peligro de hacerse daño). Pero en realidad, si nos limitamos a estas situaciones ocurrirá que el no se reduce ya de manera espontánea. Y si no quieres que algo se rompa, no lo pongas a su alcance y pista.

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  11. Yo tenía claro que el NO, pues como que no lo entendía, cada vez que le decíamos la palabra ella cogía y nos imitaba, hasta el punto que teníamos la sensación que se estaba burlando de nosotros, es que la muy bicho lo repetía pero con tonito y todo.... en fin aún con 21 meses tengo la sensación que pasa de mis NO.... además es muy borde, sabe que la tele no se toca por poner un ejemplo, y cuando viene algún amiguito le dice que no toca no toca, mientras ella la esta tocando, será para que le quede claro que es lo que no se hace?? jajajaja, un abrazo

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    1. jajaja, es que nos imitan en todo. la sensación de que se burlan de nosotros es muy común pero no creo que sea realista porque los niños no tienen esa capacidad de "burlarse" como tú dices, más bien lo que intentan es interiorizar la norma y eso cuesta

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  12. El Santo era oír un NO y entrarle el despiporre y mondarse de la risa. Así que creo que es casi peor decírselo. Jajajaj. Últimamente si me había parecido que me hacía caso, si bien, como apenas se lo digo, no estoy segura. En cualquier caso veo que era un espejismo. Jajaja.
    Me ha gustado mucho el post y has traído al amigo Luria a mi vida de nuevo. Qué recuerdos.
    Un besote.

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    1. El caso es seguir insistiendo, que algún día lo entenderán

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  13. Nosotros por suerte, pocos noes le hemos dicho hasta ahora. El que más es cuando me mordió al estar mamando. Lo hacía sin mas y me miraba para ver que hacía. La segunda vez que lo hizo se lo conté a la pediatra y fue la que me dijo que le dijera que no, un no rotundo, porque si no, me mordería y cada vez iría a peor. Lo hice, le dije no. Eso no se hace, que haces daño a mamá. Le quité la teta de la boca y mi marido la cogió. Ella lloró un poco, pero se dio cuenta. Desde aquel día, con ese no, ya no ha vuelto a morder.
    Mi marido dice que alguna vez, suelta, le ha dicho no, cuando ha intentado hacer algo en el que él veía que se iba a hacer daño. Pero nada más. Aunque creo que cuando empiece a moverse más, porque con 10 meses ni gatea ni se pone de pie, creo que será peor y sacaremos el no a relucir.

    Saludos

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    1. Yo creo que lo NOes hay que limitarlos a cuando hacen daño, cuando se pueden hacer daño a sí mismos o cuando hacen algo ilegal. Si nos limitamos a esto, el No se vuelve más efectivo.

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  14. Es curioso, yo tengo la impresión de que antes lo entendía, cuando empezó a gatear y luego a andar, le decía que no tocara los cables y no solo no los tocaba, si se le escapaba la pelota o algún juguete para donde estaban los cables me pedia que se los cogiera yo, yo intuia que porque sabia que no podía tocar los cables. Ahora esta en esa etapa desafiante de te miro mientras hago algo que se que me vas a decir que no haga y me parto el culo mientras tanto.

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    1. Está probando los límites, nada más. Es ley de vida ;

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