Vida tranquila (slow life)

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Con el otoño llega la lluvia y con la lluvia vuelve la vida casera. Ya no hay prisa por salir para "aprovechar el día". El verano mola pero es agotador. Cuando llueve, no pasa nada si te quedas una mañana en casa leyendo . Volvemos a tener tiempo de ordenar la casa, sin remordimientos, sin decir "con el buen día que hace". Con la lluvia limpiar da menos pereza.

M. se contagia también de este ritmo. El domingo se despertó a las 10:00, dos horas más tarde de lo acostumbrado. Parece que las explicaciones de J. sobre el concepto de  "fin de semana" van haciendo efecto. Desayunamos con calma.  


Mientras J monta una estantería para reconvertir la habitación-desván en la habitación de juegos yo juego con M a la vez que recojo un poco la casa, organizo la ropa, hago la cama, etc. Sobre las 13:00, M. cae frito, en posición "rezando a la Meca". J decide tumbarse a su lado a leer y yo me pongo a escribir. Una hora y media para nosotros mismos.

Comemos a las 15:00, macarrones con champiñones y tomates cherry. Luego al salón a intentar reposar un poco mientras M se entretiene con su nuevo juego de "sacar cosas de una caja/meter cosas dentro de una caja." Se está volviendo todo un experto. 

El reposo dura poco y ya vemos la necesidad de que nos dé un poco el aire, por el bien común. Agarramos los abrigos, la mochila, el gorro... y el paraguas. Apenas llueve ya. Salimos sin rumbo fijo aunque al final siempre tiramos para la zona vieja. La piedra mojada es bonita pero M no puede bajar a gatear. Buscamos un sitio donde estar. Llamamos a unos amigos sin hijos. Vamos un rato a su casa y comprobamos que no es apta para bebés pero no importa. En cinco minutos convertimos en kidsfriendly su salón. Merendamos, charlamos y reímos. 

Volvemos a casa. J baña a M y yo preparo la cena. Tortilla de patatas. M me reclamaba e intercambiamos papeles:  J termina de preparar la tortilla y yo le pongo el pijama a M. Cenamos. Jugamos un poco hasta que M da las primeras señales de sueño. Me voy a la cama con él hasta que se duerme. Vuelvo al salón y vemos alguna serie.

Me encantan estos días en los que aparentemente no haces nada. Me gusta que llueva de vez en cuando.





4 comentarios :

  1. Me encantan! A mi la lluvia también me reconforta mucho y los días en los que te puedes permitir tomar las cosas según vienen son los mejores. Te leo y me entran ganas de un día así. Un besazo!

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  2. Sí, de vez en cuando los días de lluvia molan. Es verdad que esto lo digo ahora, a ver cuando llevemos dos meses de lluvia jjejeje

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  3. Me ha encantado, la foto y me ha encantado la entrada.

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