BLW: Los hábitos de los padres

jueves, 23 de octubre de 2014



Estaba yo dándole vueltas a qué escribir hoy cuando leyendo este blog se me ha encendido la bombilla.
Cuando entras en el club de la paternidad, parece que tienes que hacer un máster en nutrición infantil. De repente cuestiones que ni te planteabas a la hora de comer ahora pasan a ser primordiales para elaborar el menú. Comparemos dos situaciones

Línea de pensamientos para comer AM:
¿Qué hago de comer? ¿me apetece salir a comprar o no? voy a ver lo que hay por la nevera a ver si apaño algo…la cena ya la pensaré luego, a las malas tomamos una tapa por ahí y luego unos cereales…¿hay leche? ¿sí? pues entonces ya está, no bajo.

Línea de pensamientos para comer DM:
¿Qué hago de comer? M. necesita hierro así que bajaré a comprar unos filetes ¿verduras? últimamente ha tomado mucha zanahoria ¿y si compro unas judías? grelos no, que hay que limpiarlos, eso mejor para el fin de semana. Judías entonces, con patatas y un filete. Vale, la comida ya está y ahora la cena, algo rápido de hacer…huevo ya comió ayer…¿unos guisantes con jamón cocido? hace mucho que no los toma. ¡Se me olvidaba la fruta! no tenemos nada, solo mandarinas…vale entonces compro plátanos y kiwis para variar y si veo una pera rica también...

¿Se ve la diferencia? Ahora comemos mucho más sano, creo que no he comido tanta fruta en mi vida. Gracias a M. tuvimos que cambiar nuestros hábitos y tampoco ha costado tanto. Aunque a veces hacemos trampa y nosotros cenamos fiambre y M. otra cosa "más sana." ¡Da tanta pereza cocinar por las noches! La madre vaga que hay en mí ha conseguido nombrar a  J. cocinero oficial del turno de noche.

Ahora nuestro frutero siempre está lleno
Otro hábito que hemos cambiado han sido los horarios de las cenas: los hemos adelantado a la hora de las gallinas, como dice una amiga. Ahora cenamos sobre las 20:30 para poder hacerlo con M. Se supone que cenar pronto es un hábito estupendo, mucho más saludable. A mí me parece fantástico porque en casa de mis padres siempre hemos cenado a esas horas y porque a esas horas suelo tener mucha hambre ya.

¿Por qué hemos cambiado? Pues simplemente porque para educar hay que dar ejemplo y si queremos que M. coma de todo, pues nosotros tenemos que hacer lo propio. Al final nos estamos beneficiando todos de esto, aunque suponga un poco de sacrificio. Imagino que con la práctica ya no tendremos que pensar tanto en los menús de la cena e irán saliendo solos. También es verdad que no se nos cae el mundo si un día M. cena la tortilla del bar. Un día es un día y comer de todo es comer de todo, incluida comida menos sana.



Eso sí: para M. yo seré alérgica al pimiento. Buf, no puedo con él.


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10 comentarios :

  1. Estoy 100% de acuerdo contigo y a nosotros nos ha pasado lo mismo, con la diferencia de que aún no hemos incorporado cenas estándar en las rutinas del pequeñajo. Yo veo que aún no se nutre con lo sólido, que básicamente juega y experimenta, aunque haya días ya que se pueda zampar un plato entero de brocol, así que hemos decidido no darle cena sólida hasta que no sea un poco más eficaz la cosa. Un besazo!

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    1. Si, nosotros al principio tampoco le dábamos nada para cenar, empezamos cuando vimos que quería estar con nosotros a la mesa por la noche y no jugando en el suelo (como ocurre todavía con el desayuno).

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  2. igual que a ti nos ha pasado. Todo más sano, más variedad de alimentación, menos sal. Eso sí, fruta comíamos mucha, y se nota lo del ejemplo, a la beba le gusta todo lo que le des, 2 o 3 piezas diarias se come diferentes. Lo que no hemos hecho ha sido adelantar la cena, cena ella, se duerme y cenamos nosotros, que aunque seguimos el BLW, hay cosas que no hemos modificado del todo. besos

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    1. Si, lo de las cenas temprano nos costaba sobre todo en verano. Nosotros preferimos cenar con él porque hay días que no se duerme hasta las 22:30(los menos, pero los hay), así no andamos con hambre esperando a que se duerma

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  3. Me guardo tu blog para cuando nos toque esta época. Pero me veo como tu, creo que es normal adaptar nuestras vidas dando prioridad al peque. Un besoteeee

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    1. Gracias! Si, hay que buscar un equilibrio para editar todos lo más cómodos posible

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  4. Jajaja y yo alérgica al tomate, pero solo en versión natural. Si q es cierto lo q dices, vaya máster, que manera de repartir equitativamente legumbres, verduras, pasta, proteínas, fruta...también cenamos a esa hora. Yo lo prefiero, sino cenabamos a las 23h y odio irme a dormir recién cenada. Nunca he pensado tanto en la compra y la cocina que pesadilla

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    1. Este post lo escribí hace meses y la verdad, creo que nos hemos relajado bastante desde entonces y ya no nos obsesionamos tanto por la dieta equilibrada. Vamos, que volvimos un poco a lo de antes.

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  5. Y yo a la coliflor y toda su familia!!! Ser madre tendría que convalidar varias carreras

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    1. Jajaja, veo que hay muchas alergias por aquí :)
      Pues sí, deberíamos proponer al Ministerio de Educación lo de las carreras, o por lo menos unos cuantos créditos

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