Hay noches y noches

viernes, 19 de septiembre de 2014

Creo que estoy empezando a desarrollar superpoderes: llevo casi 10 meses sin dormir ni una noche entera y me encuentro lo suficientemente bien como para no convertirme en extra de Walking Dead. Juro que no tomo café ni ningún tipo de estimulante así que la única explicación posible es que en el reparto de superpoderes me haya tocado el de no necesitar dormir. Podría haber sido peor, me podría haber tocado el poder del niño aquel de capitán planeta, el que decía "corazón" y ya estaba. Un inútil, siempre lo secuestraban y luego le tocaba a los que tenía “poderes de verdad” rescatarlo (a lo mejor sí que me afecta algo lo de no dormir).

Hablando un poco en serio, creo que el colecho ayuda mucho al descanso familiar. Desde que M. cumplió un mes, no nos hemos levantado de la cama casi nunca, y las veces que lo hemos hecho, nos dimos cuenta de que lo único que conseguíamos era alargar el tiempo de juerga nocturna.
Hemos pasado noches de todo tipo, con la excepción de que siempre acabamos durmiendo algo, la noche en vela no nos ha llegado aún (tocamos madera).

  • Noches primerizas: se dieron, como su nombre indica, el primer mes DM. M. se despertaba 2-3 veces por la noche reclamando su ración, yo me incorporaba y procuraba no dormirme. Leí mucho en aquella época. Si después de su ración no se dormía, se lo pasaba a J. que se iba al salón a dormirlo allí. Descubrió algún que otro programa interesante a las 3 de la mañana que no ha vuelto a ver. Estas noches terminaron cuando conseguí darle de mamar tumbada.


  • Noches malas: son aquellas en las que M. se despierta cada hora para “enchufarse” a la teta un ratito. Hace tiempo que no tenemos ninguna así, pero recuerdo una racha de noches así allá por los 3-4 meses y otra a finales de agosto.


  • Noches de juerga: M. duerme hasta que se despierta con ganas de fiesta, se pone a gatear, a levantarse y a parlotear. Si intento enchufarlo para que se duerma, voy lista. Hay que esperar a que se agote del todo (suele tardar entre hora y media y dos horas). El consuelo de estas noches es que J. también se despierta y por lo menos me hace compañía. Al final M. suele dormir hasta más tarde para compensar, con el peligro de acabar con un "síndrome del estudiante": dormir más de día para irse de juerga por la noche.


  • Noches buenas: Cada vez son las más, lo que suele pasar aquí es que M. duerme 4-5 horas del tirón, lo enchufo y sigue durmiendo sin más historias. Gloria bendita, no paso despierta más de 5 minutos de cada vez.



  • Noches míticas: Dicen que existen. Dicen que hay bebés que los acuestas a las 21:30 y que no dicen ni mu hasta las 09:30. ¿Realidad o ficción?

4 comentarios :

  1. Jejeje me he sentido muy identificada en casi todas las noches, con la diferencia de que Morlita no gatea aun (que ya nos veo volviendo a poner barrotes a la cuna de colecho para que no se nos desparrame!), y lo de las noches míticas .... yo en 8 meses no he visto ninguna! Jejejejeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buf, nosotros hemos hecho un apaño un tanto chapucero para que no se fugue de la cuna por la noche, a ver si un día sacó unas fotitos y os lo cuento.

      Eliminar
  2. Muy bueno!! He tenido de todas. Alguna mítica también aunque bien pocas. Ahora estamos por las noches de juerga, yo también las llamo así.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...