Gente que no deja gatear a sus hijos

lunes, 16 de enero de 2017



Hace ya un par de años, cuando M tenía meses nada más (¡cómo pasa el tiempo!) hicimos una visita a casa de mi tía. Allí, mi tía me hizo una pregunta que me ronda en la cabeza desde entonces.

“¿Gatea? ¿o no le dejas?”

En su momento le dije que sí, que gateaba y ahí quedó la cosa, sin más transcendencia pero la frase se me quedó grabada porque ¿cómo no le iba a dejar gatear? ¿hay gente que no deja gatear a sus hijos? ¿por qué?

Así que, aunque tarde, por si alguien está dudando si el gateo es bueno y encuentra este post, espero que le sirva de ayuda para aclarar las ideas.

No voy a hablar de las bondades del gateo, porque hay bebés que efectivamente no gatean nunca no porque no les dejen sino porque un día se levantan y caminan sin más (mi hermano hizo eso y nunca le prohibieron gatear) sino del hecho de que alguien pueda impedir el libre movimiento de una persona.

Porque sí, los bebés también son personas.

Las prisas: cómo evitarlas

lunes, 9 de enero de 2017



Hace unos años traté a una madre que se quejaba de que su hija siempre se ponía de mal humor por la noche: no quería bañarse, no quería cenar y no quería ponerse el pijama. Cada día era una lucha y ambas estaban agotadas.

Preguntando sobre el tema, la madre se dio cuenta de que a esas horas estaba obsesionada con el reloj, con que la niña se tenía que dormir a las 9:00 porque si no, luego iba a tener mucho sueño a la mañana siguiente y no iba a rendir en el colegio.

Con toda la buena intención, esta madre conseguía el resultado opuesto al que quería: al final su hija siempre se terminaba durmiendo más tarde y lo que es peor, de mal humor con su madre. Y al día siguiente vuelta a empezar.

BLW: Cómo hacer frente a las críticas

lunes, 12 de diciembre de 2016



De momento, en España y en muchos otros países (aunque cada vez menos) lo habitual es que la alimentación complementaria de un bebé comience con papillas. Por eso, cuando unos padres optan por una vía alternativa como el BLW, pueden escuchar críticas y miedos infundados de otros familiares, amigos o incluso de desconocidos que van por la calle.

En realidad, cuando te conviertes en padre o en madre, todo lo que haces puede ser objeto de crítica. Sé que no debería ser así y que las personas deberíamos respetar las decisiones de los demás pero yo no soy la que hago las reglas, sólo las muestro.

Hay tantos tipos de crianza como de familias y como no se ha dado todavía con “la fórmula perfecta” de la educación, pues cada persona tiene su propia teoría al respecto. Depende luego de cada uno si la va exponiendo o no por ahí.

La novedad del BLW junto con la crítica a toda la crianza hace que muchos padres que opten por esta forma de alimentación complementaria para sus hijos se sientan cuestionados y criticados casi todo el tiempo.

Y no nos vamos a engañar: las críticas constantes duelen y hace que muchas veces te cuestiones tus propias decisiones. Por eso en el post de esta semana te voy a contar cómo puedes hacer frente a esas frases desafortunadas que te dicen tus familiares, amigos o desconocidos.

La última vez que dijiste te quiero

lunes, 5 de diciembre de 2016



¿Cuándo ha sido la última vez que le has dicho te quiero a tu pareja? ¿Y la última vez que tu pareja te lo ha dicho a ti?

Hace unos años conocí a una pareja, vamos a llamarlos Antonio y Sofía, que tenían un problema: ella se quejaba de que él nunca le decía que la quería y él se quejaba de que ella le daba demasiadas vueltas a las cosas.

Cuando discutían, ella quería hablar y hablar sobre el problema y él prefería, llegado un punto, dejarlo estar y reflexionar cada uno por su lado.

Ella pensaba que la vida en pareja consiste en hablarlo todo y él era más bien callado.

¿Te puedes creer que todavía siguen juntos?

BLW: Empanadillas de pisto

lunes, 28 de noviembre de 2016



De pequeña en mi casa nunca hubo empanadillas, y tampoco era algo que pidiéramos cuando salíamos a comer fuera.

Así que las primeras empanadillas que tomé debieron ser algunas que daban de tapa en algún bar: las típicas congeladas y de atún. Me gustaban pero tampoco me desvivía por ellas.

Imagino que mi madre no le apetecía ponerse a preparar la masa y además el hecho de freírlas las hace un alimento más bien poco saludable.

Sin embargo, hace unos meses, descubrí que se podían hacer al horno. Lo sé, seguro que muchas de vosotras lo sabíais desde hace años pero tened en cuenta que en mi abanico culinario las empanadillas nunca tenían cabida.

Es lo que tiene no estar acostumbrada a comer un alimento: que no te acuerdas de él.

¿Eres una madre insegura?

lunes, 21 de noviembre de 2016



Deberías cogerlo más en brazos para crear un apego seguro.
No deberías cogerlo tanto, que se acostumbra.

Para que duerma más por la noche, deberías darle un biberón.
Si quieres descansar, haced colecho, es lo mejor para todos.

Necesitas tiempo para ti misma.
Los primeros años de tu hija son los más importantes, aprovecha ahora.

Abrázalo mucho,
No lo abraces tanto.

El pañal mejor de golpe.
El pañal mejor poco a poco.

¿Sabéis aquello de que todo refrán tiene su contrario? Pues en esto de la maternidad es lo mismo pero multiplicado por tres, porque no sólo hay un contrario: hay paralelos, perpendiculares y tangentes.

¿Por qué discutes tanto con tu pareja?

lunes, 14 de noviembre de 2016



Tú y tu pareja os queréis y os lleváis bien. Tenéis aficiones comunes, un sentido del humor parecido y os gustan las mismas series de televisión.

Como dicen vuestros amigos: estáis hechos el uno para el otro.

Entonces decidís iros a vivir juntos. Al principio todo sigue igual que antes pero poco a poco, con la convivencia y la rutina, aparecen ciertos roces. No importan, son pequeños y os seguís queriendo.

Entonces tenéis un hijo. Un cambio radical en vuestra vida, algo que nunca habrías imaginado. Las discusiones aumentan pero las achacáis a la falta de sueño y al cansancio y pensáis que esto también pasará.

Entonces vuestro hijo crece, todos os vais adaptando a la nueva vida. El cansancio y la falta de sueño ya no son para tanto y conseguí tiempo para estar a solas y desconectar. Pero las discusiones no han desaparecido, incluso han ido a más.

¿Qué ha pasado?