BLW: Pisto sin pimiento

lunes, 30 de mayo de 2016



Lo confieso, no me gusta nada el pimiento: ni el rojo, ni el verde, ni el amarillo ni los de Padrón. Algo debe haber de genético en esto porque a mi hermana le ocurre lo mismo.

No es una manía en sí: si algo lleva pimiento pero no sabe a pimiento no me importa, me lo como y me gusta (como la salsa para la carne que hace mi madre).

El caso es que desde que cocino siempre he hecho este plato al que llamo “pisto sin pimiento con arroz” pero si queréis incorporárselo, podéis hacerlo sin problemas. He de decir, que a M le encanta este plato, donde se pueden distinguir todas las verduras por separado y puede elegir cual comer en cada momento.

Las adaptaciones que se pueden hacer para menores de un año son:

Lo único que puedes hacer ante una rabieta

lunes, 23 de mayo de 2016


¿No te ha pasado? Tienes un niño encantador, guapo, inteligente y simpático pero cuando se enfada se convierte en un ser insoportable, que todo lo dice a gritos y no atiende a razones.

Bueno, siento decirte que el niño no cambia, ese ser insoportable también es el hijo maravilloso. Sólo que se vuelve así cuando sus emociones se desbordan.

Imagínate que en la cabeza de tu hijo hay un embalse con agua. Mientras el agua esté dentro de los límites, todo va bien. Pero hay a veces que se desborda, el agua lo inunda todo y ya no puede pensar. Es ahí cuando aparece la rabieta.

Con los años, el embalse no desaparece y los adultos también nos desbordamos a veces. Lo que ocurre es que con el tiempo aprendemos a sacar el agua de manera más progresiva para que no nos desborde con tanta facilidad. Los expertos llaman a esto “estrategias de afrontamiento al estrés”. Maneras de abrir las compuertas del dique de manera controlada.


Con los niños hay que tener paciencia ¿seguro?

lunes, 16 de mayo de 2016



Con los niños hay que tener paciencia.

Cuántas veces habremos oído o dicho esta frase. Y es que es totalmente cierta ¿verdad? Cuando un bebé llora, hay que tener paciencia. Cuando un niño grita, hay que tener paciencia. Cuando no quiere comer, hay que tener paciencia.

Parece que la paciencia es la solución a todos los problemas de crianza. Todo, todo, se soluciona con paciencia.

En realidad, esta frase encierra una trampa muy peligrosa, y ahora te voy a explicar por qué.

¡Esta niña no me hace ni caso!

lunes, 9 de mayo de 2016




Había una vez una niña de 11 años llamada María que vivía feliz en su casa con sus padres. Iba a clase, tenía amigas y algún chico que le gustaba y le rondaba la cabeza.

En general no tenía grandes problemas pero había una cuestión que le molestaba mucho: no le gustaba nada que le gritasen, aunque fuese de buen humor. Odiaba los alborotos y los ruidos. Incluso odiaba la música muy alta aunque fuese la de Pablo Alborán.

Lo malo era que los gritos eran habituales en su casa, no tanto para reñir (ella era más o menos obediente y no le daba motivos) como para avisar y dar órdenes:

Debería ser mejor madre

lunes, 2 de mayo de 2016



Debería dormir más.
Debería ganar más dinero.
Debería comer más sano.
Debería ser mejor madre.
Debería llegar a todo.

¿Cuántos “deberías” te dices a lo largo del día? ¿Cuántas obligaciones te impones sabiendo que no las vas a cumplir? ¿Cuántas veces te has dicho, en definitiva, “yo no debo ser así"?

Si te identificas con esta situación, lo siento, tengo malas noticias.

BLW: ¿Qué hacemos con los abuelos?

lunes, 25 de abril de 2016




Una de las dudas más frecuentes cuando los padres quieren comenzar la alimentación complementaria de su bebé sin utilizar purés es el tema de los abuelos.

En muchos casos, los padres están seguros de los beneficios y conocen las normas de seguridad pero los abuelos no. En principio, no habría problema, los padres son los que llevan la voz cantante en la crianza de sus hijos pero ¿qué ocurre cuando los abuelos se quedan a cargo del bebé durante unas horas?

Para que esta situación no sea motivo de angustia ni de discusiones, hay que tener en cuenta lo siguiente.

Mi hijo no quiere...y ya lo he intentado todo

lunes, 18 de abril de 2016



Hace un tiempo, allá por la prehistoria, cuando estaba trabajando en una unidad de salud mental infanto-juvenil, una madre entra en mi despacho preocupada porque su hijo de 7 años era un salvaje y preguntó si no había ninguna pastilla para que se portase mejor.

A partir de ahí empezamos una pequeño broma entre los compañeros sobre si tal o cual persona necesitaba la pastilla de portarse bien. Seguro que tú conoces a más de una que no le vendría nada mal.

Bromas aparte, espero sinceramente que esa pastilla no se invente nunca. Me dan escalofríos sólo de pensarlo.

¿Pero qué llevó a esta madre a pensar que la única solución posible pasaba por medicación?
No, no voy a hablar de la cultura de la pastilla, que también influye sino de algo más sutil y que a mucha gente le pasa desapercibido.