La última vez que dijiste te quiero

lunes, 5 de diciembre de 2016



¿Cuándo ha sido la última vez que le has dicho te quiero a tu pareja? ¿Y la última vez que tu pareja te lo ha dicho a ti?

Hace unos años conocí a una pareja, vamos a llamarlos Antonio y Sofía, que tenían un problema: ella se quejaba de que él nunca le decía que la quería y él se quejaba de que ella le daba demasiadas vueltas a las cosas.

Cuando discutían, ella quería hablar y hablar sobre el problema y él prefería, llegado un punto, dejarlo estar y reflexionar cada uno por su lado.

Ella pensaba que la vida en pareja consiste en hablarlo todo y él era más bien callado.

¿Te puedes creer que todavía siguen juntos?

BLW: Empanadillas de pisto

lunes, 28 de noviembre de 2016



De pequeña en mi casa nunca hubo empanadillas, y tampoco era algo que pidiéramos cuando salíamos a comer fuera.

Así que las primeras empanadillas que tomé debieron ser algunas que daban de tapa en algún bar: las típicas congeladas y de atún. Me gustaban pero tampoco me desvivía por ellas.

Imagino que mi madre no le apetecía ponerse a preparar la masa y además el hecho de freírlas las hace un alimento más bien poco saludable.

Sin embargo, hace unos meses, descubrí que se podían hacer al horno. Lo sé, seguro que muchas de vosotras lo sabíais desde hace años pero tened en cuenta que en mi abanico culinario las empanadillas nunca tenían cabida.

Es lo que tiene no estar acostumbrada a comer un alimento: que no te acuerdas de él.

¿Eres una madre insegura?

lunes, 21 de noviembre de 2016



Deberías cogerlo más en brazos para crear un apego seguro.
No deberías cogerlo tanto, que se acostumbra.

Para que duerma más por la noche, deberías darle un biberón.
Si quieres descansar, haced colecho, es lo mejor para todos.

Necesitas tiempo para ti misma.
Los primeros años de tu hija son los más importantes, aprovecha ahora.

Abrázalo mucho,
No lo abraces tanto.

El pañal mejor de golpe.
El pañal mejor poco a poco.

¿Sabéis aquello de que todo refrán tiene su contrario? Pues en esto de la maternidad es lo mismo pero multiplicado por tres, porque no sólo hay un contrario: hay paralelos, perpendiculares y tangentes.

¿Por qué discutes tanto con tu pareja?

lunes, 14 de noviembre de 2016



Tú y tu pareja os queréis y os lleváis bien. Tenéis aficiones comunes, un sentido del humor parecido y os gustan las mismas series de televisión.

Como dicen vuestros amigos: estáis hechos el uno para el otro.

Entonces decidís iros a vivir juntos. Al principio todo sigue igual que antes pero poco a poco, con la convivencia y la rutina, aparecen ciertos roces. No importan, son pequeños y os seguís queriendo.

Entonces tenéis un hijo. Un cambio radical en vuestra vida, algo que nunca habrías imaginado. Las discusiones aumentan pero las achacáis a la falta de sueño y al cansancio y pensáis que esto también pasará.

Entonces vuestro hijo crece, todos os vais adaptando a la nueva vida. El cansancio y la falta de sueño ya no son para tanto y conseguí tiempo para estar a solas y desconectar. Pero las discusiones no han desaparecido, incluso han ido a más.

¿Qué ha pasado?

¿Qué le dices a tu hijo antes de dormir?

lunes, 7 de noviembre de 2016



¿Cómo le das las buenas noches a tu hijo?

¿Le das un beso y te despides? ¿te tumbas a dormir con él? ¿le das el pecho hasta que se queda dormido? ¿Le lees un cuento (o dos o tres) hasta que cierra los ojos? ¿le acaricias la cara hasta que os dormís los dos?

Hay tantas maneras de dar las buenas noches como familias hay en el mundo. Cada uno tiene sus costumbres, que irán variando a medida que los niños se hagan mayores.

Irse a la cama es un momento difícil para algunos niños, pues supone una separación de los padres de varias horas. De hecho, aunque durmáis en la misma cama, puede sentir esa separación ya que al estar dormidos, no están mentalmente con papá y mamá, aunque sí físicamente.

Por eso el cómo os deis las buenas noches es tan importante. No es lo mismo dormirse con un pensamiento triste que con uno alegre ¿verdad? Si a los adultos ya nos cuesta conciliar el sueño si estamos preocupados por algo, imagínate los niños.

El momento previo a dormirse, el cerebro está relajado y muy receptivo a recibir mensajes positivos. Es como si se abriera una puerta de par en par para captar toda la calma, la paz y la armonía del entorno.

¿No sería genial aprovechar ese momento tan especial para decirle a tu hijo lo mucho que le quieres?

BLW: Cómo preparar las verduras

lunes, 31 de octubre de 2016



Una de las dudas más frecuentes que me planteáis es la de cómo ofrecer los primeros alimentos: cómo cortarlos, cómo cocinarlos, etc.

En otro post ya expliqué cómo preparar la carne y ahora me voy a centrar en las verduras.

El BLW consiste en ofrecerle comida sólida al bebé desde el inicio de la alimentación complementaria, lo que ocurre más o menos alrededor de los 6 meses.

A esa edad, la capacidad de tu bebé para agarrar un objeto y llevárselo a la boca suele haber mejorado con creces pero todavía le faltará un poco de práctica para desarrolla por completo esta habilidad.

Por ejemplo, al principio es verdad que puede agarrar un objeto y llevárselo a la boca pero sólo podrá chupar aquello que le quede fuera de su mano. Todavía no es capaz de abrir la mano para “comer” lo que tiene dentro.

Además, tampoco sabe hacer la pinza, es decir, coger un objeto pequeño utilizando sólo el índice y el pulgar. Para esto todavía le faltan unas semanas más de práctica.

Por todo esto es importante que los primeros alimentos que le ofrezcas a tu bebé sean fáciles de agarrar por él. Si le pones algo que no puede coger por sí mismo, se frustrará y se cansará antes. Ofrecerle algo fuera de su capacidad para cogerlo es como pedirle que resuelva un puzzle de 50 piezas: no es que no quiera o no le guste, simplemente es que no está preparado todavía.

¿Dejas en paz a tu hijo?

lunes, 24 de octubre de 2016



Estaba el otro día en el parque con M, yo sentada en un banco y él entretenido jugando a cocinar “hierba con hojas y percebes” a mi lado con unos juguetes que se había bajado de casa.

En esto se acercó una niña y empezaron a jugar juntos. No habían pasado ni 30 segundos cuando el padre de la niña se les acerca y les empieza a hablar:

“¿Qué hacéis? ¿Estáis jugando a cocinar? ¡qué bien! Eso de ahí es pescado y lo puedes freír en la sartén como a ti te gusta, eso no lo cojas que es el postre. Pero todo esto es del niño ¿eh? no es tuyo, no se lo quites.”

Ahí intervine diciendo que si a M no le importaba dejárselo, a mí tampoco así que el adulto y los dos niños siguieron jugando. O más bien el adulto siguió hablando y dando instrucciones y los niños siguieron ignorándolo en la medida que podían.

Porque sí, estaban pasando de él mucho. Yo tenía la sensación de que si pudieran, lo hubieran mandado a freír espárragos…a otro banco.

Esta situación me hizo llegar a la conclusión de que nos hemos pasado: hablamos demasiado con los niños.