BLW: Normas de seguridad

lunes, 27 de junio de 2016



Una de las principales preocupaciones de todos los padres es cómo mantener a nuestros hijos a salvo: enchufes, esquinas puntiagudas, estanterías escalables, etc.

Hay un sinfín de aparatos que intentan proteger al bebé de sufrir un accidente y también mucha información sobre qué hacer en caso de que algo ocurriera.

Digo esto porque al hablar de normas de seguridad en el BLW puede dar la impresión de que es un método peligroso o de riesgo cuando en realidad es todo lo contrario.

Caminar por la calle también exige ciertas normas de seguridad como mirar antes de cruzar, respetar los semáforos, etc y no lo consideramos un deporte de riesgo precisamente.

Con el BLW ocurre lo mismo: es un método natural y seguro que requiere de ciertas precauciones para evitar accidentes. Es más, alguna de las normas sólo tienen sentido porque existen los purés y la costumbre de dar de comer a los niños con cuchara. Si no, serían tan obvias que no habría que ponerlas.

Qué hago para que no me desafíe tanto

lunes, 20 de junio de 2016



Tienes un bebé encantador, sonriente, generoso y simpático hasta que…aprende a decir que NO.

Entonces se desata la tormenta: comienza un juego de retos y discusiones que se pueden convertir en verdaderas batallas campales si no actuamos a tiempo.

Es cierto que el decirte que NO forma parte de su proceso de maduración y de reafirmación personal pero igual que uno puede enfadarse sin pegar a nadie, también puede madurar sin estar constantemente diciendo que NO.

Para que esto ocurra y tu hijo pueda crecer sin la necesidad de oposición constante, puedes cambiar tu manera de dirigirte a él para así enseñarle que tomar sus propias decisiones no está reñido con hacerte caso. Que entienda que estáis en el mismo equipo, vaya.

Antes de empezar, te recomiendo que leas este post sobre los 3 errores que cometen los padres cuando sus hijos les desobedecen. Sobre todo para que no te tomes el NO de tu niño como algo personal.

3 errores que cometes cuando tu hijo te desobedece

lunes, 13 de junio de 2016


  • No para quieto.
  • No obedece.
  • Arrasa con todo.
  • No escucha.
  • Me protesta por todo.
  • No ordena.
  • Llora todo el tiempo

¿Sigo?

Creo que no hace falta. Son ejemplos que me dan los padres cuando les pido concretar la frase “se porta mal”. Personalmente no me gusta la frase portarse mal/bien por varios motivos:

¿Qué hago si mi hijo llora?

lunes, 6 de junio de 2016



Hace unos años atendí de urgencia en mi centro de salud mental a una mujer que llevaba tres días casi sin comer, sin dormir sin parar de pensar una y otra vez en lo mismo. Había acudido a su médico de cabecera y éste le había hecho un volante urgente para acudir a salud mental.

Estaba así porque su pareja le había dejado hacía tres días, de una manera poco delicada.

En aquel momento me pregunté ¿qué ha visto de raro el médico para enviarla aquí? ¿cómo piensa que debería sentirse?

Esta paciente (más bien el médico) siempre me viene a la cabeza cuando quiero hablar de inteligencia emocional.

Vivimos en un mundo que le tiene alergia al sufrimiento: un mundo en el que la gente ya no está triste sino deprimida y que cuando lleva así tres días, los médicos corren sin falta a recetar medicación para levantar el ánimo y los familiares no paran de decir: “no pasa nada, anímate.”

Lo peor es que no es algo exclusivo de los adultos, ya desde bien pequeños nos enseñan que no está bien pasarlo mal y que las emociones desagradables son algo de lo que hay que huir, como si fueran una enfermedad.

Educamos a nuestros hijos en este pánico al dolor de manera sutil, casi sin darnos cuenta con frases del tipo:

BLW: Pisto sin pimiento

lunes, 30 de mayo de 2016



Lo confieso, no me gusta nada el pimiento: ni el rojo, ni el verde, ni el amarillo ni los de Padrón. Algo debe haber de genético en esto porque a mi hermana le ocurre lo mismo.

No es una manía en sí: si algo lleva pimiento pero no sabe a pimiento no me importa, me lo como y me gusta (como la salsa para la carne que hace mi madre).

El caso es que desde que cocino siempre he hecho este plato al que llamo “pisto sin pimiento con arroz” pero si queréis incorporárselo, podéis hacerlo sin problemas. He de decir, que a M le encanta este plato, donde se pueden distinguir todas las verduras por separado y puede elegir cual comer en cada momento.

Las adaptaciones que se pueden hacer para menores de un año son:

Lo único que puedes hacer ante una rabieta

lunes, 23 de mayo de 2016


¿No te ha pasado? Tienes un niño encantador, guapo, inteligente y simpático pero cuando se enfada se convierte en un ser insoportable, que todo lo dice a gritos y no atiende a razones.

Bueno, siento decirte que el niño no cambia, ese ser insoportable también es el hijo maravilloso. Sólo que se vuelve así cuando sus emociones se desbordan.

Imagínate que en la cabeza de tu hijo hay un embalse con agua. Mientras el agua esté dentro de los límites, todo va bien. Pero hay a veces que se desborda, el agua lo inunda todo y ya no puede pensar. Es ahí cuando aparece la rabieta.

Con los años, el embalse no desaparece y los adultos también nos desbordamos a veces. Lo que ocurre es que con el tiempo aprendemos a sacar el agua de manera más progresiva para que no nos desborde con tanta facilidad. Los expertos llaman a esto “estrategias de afrontamiento al estrés”. Maneras de abrir las compuertas del dique de manera controlada.


Con los niños hay que tener paciencia ¿seguro?

lunes, 16 de mayo de 2016



Con los niños hay que tener paciencia.

Cuántas veces habremos oído o dicho esta frase. Y es que es totalmente cierta ¿verdad? Cuando un bebé llora, hay que tener paciencia. Cuando un niño grita, hay que tener paciencia. Cuando no quiere comer, hay que tener paciencia.

Parece que la paciencia es la solución a todos los problemas de crianza. Todo, todo, se soluciona con paciencia.

En realidad, esta frase encierra una trampa muy peligrosa, y ahora te voy a explicar por qué.