BLW: Ensalada de legumbres

lunes, 26 de septiembre de 2016



Que a los niños no les gustan las ensaladas es un mito como la copa de un pino. Cuando son pequeños, les fascinan los platos llenos de “cositas” con diferentes texturas y colores. Para muestra, echa un vistazo por los juguetes para bebés que hay y verás que la mayoría cumplen estas características.

Así que ¿qué mejor forma de ofrecerle un juguete vistoso y colorido de manera natural? ¡Haz una ensalada!

Esta ensalada de legumbres está indicada para niños que ya saben hacer la pinza o que están empezando a practicar. Si tu hijo todavía no sabe, es mejor que le ofrezcas comidas más sencillas, o que cortes las judías verdes en forma de bastoncitos y el tomate en trozos grandes.

Libro: Con la mejor intención

lunes, 19 de septiembre de 2016



Hace ya 6 años que terminé la especialidad de psicología clínica. Más o menos un mes después de terminar, me llamaron de un centro de salud mental para hacer una sustitución de un permiso sin sueldo de un mes.

Así que cogí una maleta y me pasé ese agosto en Cádiz, disfrutando del sol, aprendiendo lo que es el levante y saliendo con amigos con la seguridad de que, al menos ese mes, iba a cobrar.

Fue entonces cuando me recomendaron el libro del que os voy a hablar y que me ha acompañado desde entonces: Con la mejor intención de Marisol Ampudia

Mi pareja y yo no paramos de discutir

lunes, 12 de septiembre de 2016




Todo iba bien hasta que nació nuestro primer hijo. Ahí empezamos a discutir por todo, ya no había apenas momentos buenos, de cariño. Sólo hablábamos del día a día, nada de conversaciones de adultos.

Luego vino el segundo y la cosa empeoró. Al final casi ni hablábamos, y cuando lo hacíamos, era para avisar que había que comprar pan. Ya no había casi discusiones porque ya evitábamos vernos lo máximo posible.

Este testimonio ficticio refleja la realidad de muchas parejas que tienen su primer hijo. La adaptación a un nuevo estilo de vida y a un nuevo rol, el de padres, puede resultar complicado.

¡Es así porque lo digo yo!

lunes, 5 de septiembre de 2016



¿Qué se te mueve por dentro cuando tu hijo te dice que NO? ¿desesperación, rabia, frustración?

Los niños pequeños no se niegan de manera suave, disimulada. Lo hacen a las claras y sin paños calientes: no, no, no. Muchas veces demasiado pequeños como para explicar los motivos con palabras pero teniéndolos muy claros dentro de su cabeza.

Un no así tan rotundo te tiene que mover algo por dentro. Es inaceptable en el mundo del adulto, está muy mal visto.

De hecho, al crecer muchas personas pierden esta capacidad de decir que no y se pasan al extremo opuesto. ¿Te has fijado en la cantidad de literatura que hay sobre cómo aprender a decir que no? ¿a qué viene tanto lío? Si hasta un niño de dos años sabe decirlo ¿dónde está el problema?

BLW: Lo más leído

lunes, 29 de agosto de 2016


Echando la vista atrás he visto que llevo ya 46 posts escritos sobre BLW. Como siga así , acabaré por juntarlos todos y escribiendo un libro :)

Siempre he estado segura de que es una forma de alimentación infantil mucho más sana, cómoda y natural que los purés. Lo cierto es que me hace mucha gracia cuando mi hijo juega a hacernos comidas y nos prepara guisantes con orégano y perejil o berenjena con tomate, por ejemplo.

Creo que si no hubiera comido así desde siempre, no diría esto desde pequeño..

Alternativas a los gritos

lunes, 8 de agosto de 2016




¿Quién no ha gritado nunca a sus hijos? Por favor, que levante la mano ¿Nadie? Es curioso como el grito, que es prácticamente universal en el mundo de la crianza, esté tan censurado por las “guías de buenas prácticas”

Si es algo tan horrible ¿por qué gritas? Y lo que es más importante ¿cómo dejas de hacerlo?

Puedes saber que es perjudicial gritar, que no se consigue nada y que además es un acto violento y aún así no puedes reprimirte cuando ves a tu hijo jugando con la escobilla del wáter.

Sabes que no debes gritar pero nadie te ha dicho qué puedes hacer en su lugar. Es el momento de averiguarlo.

Cómo conseguir hijos responsables

lunes, 1 de agosto de 2016



¡Ah, la responsabilidad, el caballo de batalla de muchas familias! Seguro que gritas a los cuatro vientos que quieres que tu hijo sean feliz en la vida pero, con la boca pequeña, también deseas que sea responsable.

Es más, en el día a día si hay que elegir entre responsabilidad y felicidad, optas por lo primero: que recoja la ropa, los juguetes, que haga los deberes, que estudie, que se lave los dientes, etc.

Te sientes responsable de conseguir que tu hijo sea responsable (vaya trabalenguas llevo, espero que me entiendas)

Así lo dices: quiero que sea responsable. Lo que en el fondo muchas veces no significa exactamente esto sino más bien:


“quiero que quieras hacer lo que yo te digo que hagas cuando yo quiero que lo hagas”